domingo, 31 de agosto de 2014

Fracaso del Plan Schlieffen del ejército alemán (PGM)



Ayer comenté el fracaso del Plan XVII francés. Hoy explicaré por qué fracasó el Plan Schlieffen con el que se inició el conflicto y sus funestas consecuencias para el transcurso de los acontecimientos bélicos en el frente occidental.

Este planteamiento estratégico venía condicionado por el miedo a una guerra en dos frentes y a la necesidad de neutralizar uno de ellos antes de volver su atención hacia el otro. Como Rusia movilizaría más lentamente sus recursos (se esperaba seis semanas como mínimo), o eso esperaban los alemanes (como hemos visto los rusos se movilizaron en muy poco tiempo), lo lógico era atacar primero Francia.

Para ello, Helmuth J. L. von Moltke (Moltke el joven), jefe del alto estado mayor imperial, cogió un manuscrito confeccionado por su predecesor Alfred von Schlieffen y a lo adaptó a su perspectiva estratégica eso sí, desposeyéndolo de su esencia (lo cual a la postre resultaría fatal para los intereses alemanes).

Este plan de operaciones ponía el punto de máximo esfuerzo (Schwerpunkt) en el ala derecha alemana que realizaría un amplio movimiento envolvente tras invadir Bélgica y dirigirse hacia el sur con su extremo tocando la costa del Canal y desbordando París por el oeste. Al sur de la capital francesa se detendría la ofensiva y se establecería un frente defensivo enviando las unidades no necesarias a oriente para enfrentarse a los rusos.

El desarrollo del Plan fue bien hasta el momento en que Moltke el Joven perdió los nervios y mandó los cuerpos de ejército de reserva, esenciales para reforzar a los ejércitos que estaban combatiendo y así mantener el ímpetu de la ofensiva, al este (debilitar el ala derecha fue un error táctico crucial). Sería durante el tránsito de estas fuerzas, cuando se produjo el Milagro del Marne y, para colmo, la victoria de Hindenburg y Ludendorff sobre los rusos en Tannenberg, haciéndolo inútil (ver la entrada de dicha batalla en este blog ).

El Plan que Schlieffen requería de un movimiento envolvente, pero también de un cebo atrayente. Schlieffen fortaleció su flanco derecho, pero debilitó su flanco izquierdo, el que protegería Alsacia y Lorena, de modo que la ofensiva francesa (el llamado Plan XVII) se fuera internando paulatinamente en esas regiones de modo que no pudiera reaccionar al movimiento envolvente del flanco derecho germano que, penetrando por Sedán (y no por Bélgica como al final hizo) giraría hacia el sur pasado el Mosa y llegaría hasta la frontera suiza embolsando casi todo el ejército francés.

Por último, el movimiento envolvente del ala derecha lo único que consiguió fue empujar, no eliminar, a los ejércitos de la Triple Entente con lo que lo único que se consiguió con él fue terreno y el agotamiento de la fuerza germana. En suma, nada más alejado del verdadero Plan Schlieffen.

Fuente: QueAprendemosHoy.com

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