jueves, 3 de diciembre de 2015

Cultura Material del Mundo Clásico (III)


3. Identifique estas planimetrías y realice un comentario extenso sobre la evolución de este tipo de espacios en el mundo griego.








3.A. Plano de la Acrópolis de Atenas

Después del esplendor del mundo helénico, la ciudad de Atenas sufrió una progresiva decadencia con la destrucción o deterioro de los edificios de la Acrópolis. No fue hasta finales del siglo XIX que se inició la reconstrucción de esos edificios. La Acrópolis de Atenas puede considerarse la más representativa de las acrópolis griegas. La acrópolis era, literalmente, la ciudad alta y estaba presente en la mayoría de las ciudades griegas, con una doble función: defensiva y como sede de los principales lugares de culto. La de Atenas está situada sobre una cima de 300 metros de longitud por 150 metros de ancho,  se alza 156 metros sobre el nivel de mar y desde su excelente posición estratégica domina toda el área circundante. Una gran parte de los edificios arquitectónicos que forman la Acrópolis se edificaron durante la época de Pericles, tras la destrucción de los edificios arcaicos anteriores provocada por las tropas persas en el 480 a.C.
La entrada a la Acrópolis se realiza por la gran puerta de los Propileos (3). Mnesicles fue el encargado de llevar a cabo el diseño y la construcción del gran acceso al recinto sagrado. Los Propileos se orientaron en línea recta con el eje central de la Acrópolis, que pasaba entre el Partenón y el Templo de Atenea Polias. La monumental entrada supone la mejor mezcla de los órdenes dórico y jónico jamás realizada, aún cuando el arquitecto tuvo que adaptarse a las necesidades topográficas que le impidieron terminar el proyecto tal y como lo había concebido. La planta del edificio construido tiene una forma de “T” asimétrica. Se compone de un cuerpo central y de dos alas. El cuerpo central presenta seis columnas dóricas en ambas fachadas y está dividido por dentro en dos naves. Dos filas de tres columnas jónicas flanquean la calzada de acceso a las dos naves.
Al lado sur de los Propileos encontramos el Templo de Atenea Niké que conmemora la victoria sobre los persas en la Batalla de Salamina. El templo, que no tiene columnas a los lados, ha sido fielmente restaurado, pero ha perdido parte del entablamento, la cubierta y los frontones.
En el lado norte de la Acrópolis encontramos el Erecteion (16), un edificio complejo y anómalo, cuya forma está condicionada por su funcionalidad (espacio sagrado destinado al culto) y por la topografía del lugar. Se concibió para albergar la estatua de la diosa protectora de la ciudad (Atenea Polias) y para rendir culto a los héroes tutelares del Ática, Erecteo, Cécrops y Boutes. Estos condicionantes se reflejan en una planta realizada en cuatro niveles y desarrollada en tres unidades estructurales. La decoración arquitectónica del templo se combina de forma armoniosa a la complejidad de su planta. Así, el orden jónico encuentra uno de sus hitos más destacados en la elegancia de las proporciones y la explotación de sus posibilidades decorativas, aspectos que han sido imitados en obras posteriores, como el Foro de Augusto en Roma. El Templo se construyó enteramente con mármol Pentélico (mármol originario del monte Pentélico, situado al noreste de Atenas).
Sin embargo el edificio más emblemático de la Acrópolis ateniense es el Partenón (9). Pericles encargó su construcción sobre el 447 a.C. y se mantuvo en pie casi intacto hasta el siglo XVII.  Las dimensiones del templo son impresionantes (69,5 por 38,9 metros), con ocho columnas en los frentes y diecisiete en los lados mayores. El interior presenta algunos rasgos poco frecuentes, tales como la realización de pórticos para acceder al pronaos (pórtico) y al opistodomos en vez de las típicas columnas in antis. Cada uno de los pórticos tenía seis columnas en el frente. En la cella se libera la nave central haciendo retroceder las columnas hacia los muros laterales, hasta formar una galería de doble piso que circunda la cella en tres de sus lados y crea una especie de deambulatorio que permite alcanzar la Estatua de Atenea Parthenos, la gran escultura criselefantina de 12 metros de altura obra de Fidias. El templo es de mármol blanco del Pentélico, cubierto con tejas de mármol de Paros. Los triglifos estaban coloreados en azul y la tenia, en rojo. También estaba policromada la decoración escultórica. En su decoración trabajó el mejor escultor del momento, Fidias, diseñando las metopas, el friso de las Panateneas y los frontones, creando buena parte de las mejores muestras del arte clásico. Para contrarrestar los efectos deformadores de la visión, los arquitectos hicieron más voluminosas las columnas de los extremos, inclinaron al centro todas las columnas, disminuyeron progresivamente la anchura de las metopas y curvaron todos los elementos horizontales por lo que los bloques de mármol son trapezoidales.


3.B. Plano de la Acrópolis de Pérgamo.

Pérgamo estaba situada en el Noroeste de Asia Menor, en la región de Misia, a unos 30 km del mar Egeo y en territorio de la actual Turquía. Fue la sede de la dinastía helenística de los Atálidas, fundado por Philetairos, oficial de Lisímaco, uno de los generales de Alejandro Magno. El gran programa constructivo y de organización de la ciudad corresponde a Eumenes II, que vivió en la primera mitad del siglo II a.C. El sentido de esta gran reforma pudo ser la rivalidad con la ciudad de Alejandría y, desde luego, la exaltación del poder real y de la dinastía.
La fortaleza estaba construida en todo lo alto, dominando el valle del río Selinus a una altura de 335 metros sobre el nivel del mar. La cima es una especie de plataforma ligeramente inclinada hacia el oeste y que baja hacia el sur a modo de terrazas, cada una de las cuales presenta su independencia funcional y arquitectónica, como adaptación de la arquitectura al terreno. Así las terrazas llegan a ser un elemento más de la construcción. Los arquitectos supieron dar forma a la estructura de las terrazas y consiguieron el cuadro total de cada edificio haciendo uso de los pórticos y las columnas sin miedo de alargarlas en grandes proporciones ni de lanzar una altura de hasta 2 o 3 pisos. Siguieron fórmulas tradicionales pero además incorporaron una novedad en la historia de la arquitectura y del urbanismo griego que es la integración del paisaje en la composición arquitectónica. La idea es totalmente nueva y diferente del sistema de construcción de la ciudad griega anterior a esta época. Sobre este importante desnivel se fue edificando la ciudad que quedó configurada en tres cotas superpuestas, la ciudad baja (hoy enterrada), la ciudad media y la ciudad alta (lugar que corresponde al plano comentado).
La ciudad baja actualmente no existe y ha sido cubierta por la actual ciudad de Bergama. La ciudad media conserva las murallas y se organiza en tres terrazas paralelas que salvan un desnivel de 12 metros entre cada una de ellas y progresivamente van aumentando en anchura, permitiendo el crecimiento de los volúmenes arquitectónicos albergados en cada nivel. En esta zona están los tres gimnasios y el santuario de Deméter.
Es en la ciudad alta donde encontramos la Acrópolis (ésta ocuparía una especie de meseta en la parte alta del cerro). Dentro de ella, además de los templos de Zeus (9), Atenea (8) y Trajano (6), había edificios civiles para uso de la población (en esto se diferenciaba de la Acrópolis de Atenas, un santuario urbano con funciones exclusivamente religiosas). Allí los habitantes se podían reunir en plazas y mercados (ágoras), acceder a cuarteles y arsenales, recorrer diversas estoas o asistir a representaciones teatrales en un empinado anfiteatro. Conectada con la terraza de Atenea estaba la famosa biblioteca de Pérgamo (aunque no sale identificada en la planimetría), segunda en importancia después de la de Alejandría, que llegó a reunir 200.000 códices escritos en pergamino. Las terrazas de la zona sur están reguladas por la forma de la cávea del teatro (11), que constituye el centro de la composición (se cree que fue una de las primeras construcciones realizada por los Atálidas adaptando a la cávea la escarpada pendiente del monte) y se muestra como un elemento cargado de referencia simbólica, descendiendo hacia el cierre occidental de la acrópolis, conformado por el paseo porticado que conduce al pequeño templo de Dionisos (12), dios de la agricultura y el teatro.
La entrada a la ciudad alta se hace a través de un pórtico (4) que se abre a la calle a través de un gran propileo. A la derecha del camino según se sube, están los restos de los palacios reales (3) en forma de grandes casas con peristilos, y los cuarteles para la guarnición (2). En la cima de la colina se encuentran una serie de construcciones alargadas interpretadas como almacenes militares (1).
La acrópolis de Pérgamo es un magnífico ejemplo para estudiar el urbanismo de la época helenística que se caracteriza por la introducción de un concepto decorativo que transforma el paisaje urbano hasta convertirlo en un ejercicio de organización plástica, con una escenografía casi teatral. Algunos de los edificios más emblemáticos han sido reconstruidos y se pueden contemplar en el Pergamonmuseum de Berlín. En el aula magna de dicho museo se ha reconstruido el Gran Altar a Zeus y Atenea (9).

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