martes, 7 de mayo de 2013

Comunidad Europea de Defensa (CED)



La Comunidad Europea de Defensa (CED) representó el fracaso más significativo de las iniciativas llevadas para la integración europea. Al margen de las dificultades militares, el federalismo europeo sería el principal inconveniente.
Tras el estallido de la guerra de Corea en 1950, se implanta el miedo a que surja una tercera guerra mundial, una confrontación entre el este y el oeste de Europa. El Presidente de los EEUU, Truman, valoraba como necesario reforzar la OTAN facilitando el ingreso de la República Federal alemana y dotándola de un potente ejército. El dirigente inglés, Churchill, en 1950 propuso y se aprobó en la Asamblea del Consejo de Europa una resolución para la creación de un ejército europeo que actuara dentro de la OTAN.
En Francia, tras sufrir tres guerras contra Alemania, la Asamblea Nacional francesa se mostraba preocupada por la resolución tomada a favor de la RFA. Pero, al mismo tiempo, la defensa de Europa occidental frente a la URSS resultaba imposible sin la ayuda prestada por los norteamericanos, por lo que, admitieron el ingreso de la RFA.
Así, en el año 1950 el Consejo Atlántico aprobó el rearme alemán y abrió las puertas a una adhesión de la RFA a la OTAN. Posteriormente, el primer ministro francés, René Pleven, proyectó la idea de una Comunidad Europea de Defensa (CED) y propuso crear el Ejército europeo “sujeto a las instituciones políticas de una Europa unida bajo la responsabilidad de un ministro europeo de la Defensa, asistido por un Consejo de Ministros, bajo control de una Asamblea Europea y con un presupuesto militar común”.
Comenzaron las difíciles conversaciones sobre la CED respaldadas por el Consejo Atlántico y Washington. Dos fueron los obstáculos que se encontraron. El primero, el reseñado en Francia, que el Gobierno francés logró superar en la Asamblea Nacional. Tras dicha superación, vendrían los consensos en Bélgica, Holanda, Luxemburgo, Italia y la RFA, naciendo la Europa de los Seis, y la formación de la Comunidad de Defensa. El siguiente escollo, fue el Reino Unido, que se negó a formar parte en la CED y optó por una política ligada a Washington dentro de la Alianza Atlántica.
Finalmente, el Tratado de la CED se firmaría en París en 1952, con unos objetivos muy ambiciosos a corto plazo. En el aspecto estratégico, las Fuerzas Armadas solo mantuvieron operativa una fuerza de intervención rápida, la “fuerza de choque”, a cuyo mando se encontraba un militar de EEUU como Comandante Supremo de la OTAN en Europa. También crearon una infraestructura institucional compuesta por: una Comisión, con funciones ejecutivas y nueve responsables al frente; una Asamblea parlamentaria, semejante a la CECA con tres escaños más para Francia , Italia y la RFA; y el Tribunal de Justicia, compartido con la CECA. Se desestimó la figura del ministro de Defensa prevista en el Plan Pleven.
Pero la CED relegada a un plano teórico, no logró evolucionar ni ser ratificado el Tratado, oponiéndose tanto británicos como franceses. Los primeros, con su ausencia y, los segundos, al posicionarse los comunistas y la derecha contra las políticas de EEUU. De Gaulle manifestó: ¿Cómo se puede crear un ejército europeo si esta Europa no existe?
Finalmente, la Asamblea Nacional no ratificó la propuesta del Tratado, a pesar de los esfuerzos en sentido contrario del Gobierno francés, resultando la Comunidad de Defensa condenada, curiosamente, por los mismos que la habían impulsado.

Fuente: usuario handikona del blog Página No Oficial de Uned-historia

1 comentario:

  1. Muy buen aporte, me sirvió para un informe que estaba elaborando.

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