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domingo, 28 de mayo de 2017

Glosario de Tendencias Historiográficas Actuales II (y V)


Palinología
Disciplina de la Botánica dedicada al estudio del polen y las esporas. La versatilidad y gran resistencia del polen y las esporas a la putrefacción, convierten a esta disciplina en una importante herramienta de análisis utilizada en los estudios de sedimentos o depósitos tanto naturales como fósiles, procedentes de excavaciones arqueológicas. Los resultados de aplicación de estas técnicas aportan conocimientos acerca de la vegetación del pasado y su evolución, así como sobre el clima y la actividad humana.

Patrilinealidad
Se refiere, por lo general, a la filiación y línea de sucesión por vía paterna, que es la propia de las sociedades patriarcales. Generalmente, la filiación patrilineal va asociada a la patrilocalidad.

Plenitudo potestatis (en latín, "la plenitud del poder")
Con este término se conoce la doctrina que atribuye al obispo de Roma la primacía en dignidad y jurisdicción sobre todas las iglesias de la Cristiandad. Según la ideología del agustinismo político, el Papa es el depositario único de toda la soberanía de la Iglesia, a la que puede gobernar como si se tratara de un rey. La plenitudo potestatis es uno de los pilares sobre los que se asienta la teocracia pontificia, que mantuvo su primacía política en el mundo occidental hasta el pontificado de Bonifacio VIII, a fines del siglo XIII.

Poder político segmentario
Se trata de un modelo antropológico del poder propuesto por el reconocido antropólogo inglés Aidan Southall en 1956, con el fin de interpretar y explorar las dinámicas de poder dentro de los Estados de tipo tradicional. Este modelo de Estado segmentario es más acorde con las realidades sociopolíticas en las que el poder político se presenta como difuso y en las que la estrategia catalizadora del poder se basa, principalmente, en mecanismos político-religiosos. Es ésta la realidad política propia del mundo medieval antes de la aparición y la difusión del modelo del Estado-nación y del triunfo del poder laico. Las características principales del Estado segmentario son las siguientes:1) Un gobierno central que ejerce un poder que disminuye con la distancia, de tal forma que se observan una serie de focos de poder periféricos sobre los que sólo ejerce un control relativo.2) El gobierno central dispone de una administración especializada, aunque poco numerosa, para el control de las diversas zonas de los focos periféricos.3) La predisposición de los focos periféricos a reproducir la estructura de la autoridad del gobierno central.4) Una supremacía de las estrategias persuasivas o de mecanismos de materialización de lo ritual y lo simbólico, por encima de las estrategias coercitivas. Por lo tanto, el gobierno central domina una amplia esfera territorial a través de normas político- religiosas que normalizan y cohesionan las poblaciones y que, a su vez, legitiman el poder de las elites gubernamentales. El mecanismo coercitivo queda en este caso como recurso de última instancia, ya que su aplicación generalizada tiende a reavivar los conflictos internos.

Positivismo
Corriente historiográfica que sigue los postulados de la filosofía positivista de Auguste Comte, y que está íntimamente relacionada con el cientificismo del siglo XIX. De acuerdo con la filosofía positivista, que busca la exactitud a partir del dato positivo, contrastado, seguro, inmutable y científico, se sustenta que el papel del historiador consiste en dar a conocer los hechos históricos tal cual los transmiten los documentos, al margen de cualquier interpretación. Tratando de lograr la objetividad, propone la fijación de leyes que permitan sistematizar los hechos con arreglo a normas similares a las de las ciencias naturales. Hace especial hincapié en los acontecimientos concretos; por este motivo, esta corriente historiográfica fue luego definida por los historiadores de Annales, de forma peyorativa, como histoire événementielle, es decir ¿historia de los acontecimientos¿. El positivismo hizo una apuesta decidida por la hermenéutica, por la crítica de los textos históricos, por la recopilación de fuentes y por el dato fiable y exacto como referencia. De este modo, estimuló el desarrollo de las llamadas ciencias auxiliares de la Historia (Epigrafía, Numismática, Paleografía, Diplomática), encargadas de proveer de fuentes a la Historia, pero, como contrapartida, transformó a la Historia en una especie de archivo de datos, priorizando la historia fáctica (de los acontecimientos concretos, fechas y personajes), postergando lo social, lo económico, lo cultural o lo relativo al mundo de las ideas.

Postmodernismo
El término postmoderno se caracteriza por una manifiesta imprecisión, ampliamente controvertida. En la década de los ochenta surge el postmodernismo como una de las corrientes de pensamiento que mayor influencia ha ejercido en todas las ciencias sociales y humanas, con un rasgo común: la reflexión estética o formal sobre la realidad circundante que ejerce una crítica a los planteamientos de la tradición moderna. Así, en las artes plásticas el postmodernismo se caracteriza por su reacción ante las vanguardias, con una negación de cualquier representación artística, ya sea realista, simbólica o abstracta. Para el artista postmoderno toda realidad es imagen, ficción o simulacro. Como no hay nada que interpretar, se proclama la inutilidad de la intención hermenéutica y algunos pensadores, como Focault, Barhtes, Derrida y sobre todo Baudrillart, llegan a afirmar que la realidad no existe y es reemplazada por la realidad virtual, creada por los intereses y la fantasía mediáticos. Aplicando estos principios a la historiografía llegan a la conclusión de que es imposible conocer el pasado mediante el análisis de los documentos, puesto que cualquier interpretación de los mismos está viciada; para los postmodernos esta es una circunstancia inevitable y en cierto modo conveniente. Los historiadores serían meros reconstructores del pasado que renuncian a investigar sobre las causas y a la búsqueda de las evidencias. La historiografía se quedaría limitada a mera interpretación, sin llegar a explicar la realidad objetiva, en un intento de recuperación del relato narrativo.

Prosopografía
Método de investigación histórica que consiste, básicamente, en la definición de las características comunes a un determinado colectivo, cuyas biografías individuales no pueden ser elaboradas, por medio de un estudio colectivo de sus vidas. Así, mediante el análisis de un número estadísticamente relevante de datos biográficos individuales correspondientes a un grupo bien definido, se pretende construir una especie de biografía colectiva y definir los tipos comunes a ese colectivo; es decir, la prosopografía permite convertir lo singular en plural. Se trata de un método de investigación muy válido para el estudio de sociedades premodernas, y que es utilizado de forma profusa en la "nueva historia política", por su utilidad para perfilar la identidad individual y de grupo de los personajes que conformaban la sociedad política. Asimismo se aplica en investigaciones de historia social y en otras diversas áreas del quehacer historiográfico.

Proto-industrialización
Noción formalizada en 1972 por F. Engels. Permite integrar el fenómeno clásico de la industrialización rural a la explicación de la Revolución Industrial, siendo la primera fase de ese largo proceso. La protoindustrialización se caracteriza por una actividad de fabricación rural, estacional y doméstica, por contraste con la industrialización propiamente dicha, basada en unas grandes fábricas urbanas, en las que trabaja un proletariado desarraigado. Este sistema se impuso como respuesta a los costes excesivos del trabajo concentrado en la ciudad.

Proyección retrospectiva
Ideado por Ronald D. Lee en 1974 y conocido como Inverse-projection, el método se basa en la ecuación general de reproducción de Lotka y utiliza las series vitales agregadas para obtener estimaciones anuales o quinquenales de los principales indicadores demográficos.

Prêtre filleul (sacerdote ahijado)
Nombre que se otorgaba en algunas comarcas francesas a unos sacerdotes que eran nombrados por los propios habitantes de una localidad, sin intervención del obispo, y que tenían como finalidad cantar en las ceremonias religiosas y, sobre todo, orar por los difuntos. Para su nombramiento era requisito indispensable haber nacido y haber sido bautizado en la propia localidad. Estos sacerdotes no gozaban de todas las potestades de la función sacerdotal, de forma que no podían administrar los sacramentos. Su sustento se garantizaba mediante fundaciones piadosas y legados testamentarios.

Regalía
Derecho que ejerce o se atribuye un monarca de percibir en su beneficio las rentas de un obispado que permanece vacante, así como de asignar los beneficios (rentas vinculadas a un cargo o a una dignidad eclesiástica) que dependen de él. Por extensión, se denomina regalía a los derechos propios de la soberanía, como el derecho de acuñar moneda, la administración suprema de la justicia o la capacidad de ennoblecimiento; en sentido más amplio, se denominaría regalía a todas las fuentes de ingresos para el monarca.

Relaciones de producción
En la metodología marxista del materialismo histórico, constituye un elemento fundamental para la teoría de los modos de producción social. La categorización de cada modo de producción requiere que las relaciones económicas se definan como un tipo de relación social. Cada formación social va acompañada de unas determinadas relaciones de producción, y presenta un grado especial de desarrollo histórico de las fuerzas productivas materiales. El materialismo histórico contempla la existencia de relaciones de producción primitivas, antiguas, feudales y capitalistas, que se corresponderían con las sociedades primitiva, antigua, feudal y capitalista; cada una de ellas presenta formas distintas de división social del trabajo y de propiedad de los medios de producción.

Remensa
Los payeses de remensa son los campesinos catalanes que desde el siglo IX estaban unidos a sus señores por vínculos de dependencia. Sobre ellos recayeron diversos gravámenes, prestaciones y servicios, que son conocidos genéricamente como malos usos, muchos de ellos establecidos por los señores sin ningún fundamento jurídico. Desde el siglo XI la dependencia personal se transformó en auténtica servidumbre; los campesinos no podían abandonar la tierra sin indemnizar al señor con una tasa de redención (la redimensa), lo que les obligaba a permanecer sujetos a la tierra. Sin embargo, las favorables condiciones económicas que conoció el Occidente europeo durante los siglos XI al XIII permitieron a numerosos campesinos comprar su libertad y abandonar la tierra; con el fin de evitar la huida de la tierra, desde mediados del siglo XIV los señores incrementaron los gravámenes, en particular el de la redimensa. En 1484 se sublevaron los payeses de remensa, reclamando la abolición de los derechos señoriales, lo que consiguieron del rey Fernando II de Aragón mediante la Sentencia Arbitral de Guadalupe de 1486, en la que se reconoció buena parte de sus aspiraciones.

Rotación bienal
La rotación de cultivos consiste en la alternancia en el cultivo de especies vegetales o, más frecuentemente, entre cultivo y barbecho, para favorecer la regeneración de la tierra y evitar su agotamiento. El sistema de rotación bienal, conocido en la Castilla de la Edad Media como cultivo de año y vez, consiste en la alternancia anual entre cultivo y barbecho. Las tierras se dividían en dos parcelas de igual o parecido tamaño, una de las cuales se sembraba con trigo, centeno o cebada de otoño y la otra se dejaba en barbecho, alternando al año siguiente. En la Edad Media fue el sistema de cultivo propio de la Europa mediterránea, aunque se hacía también uso de él en regiones situadas más al norte, asociado a tierras de mala calidad. En ocasiones, y como consecuencia de unas peores condiciones edafológicas o de un sistema combinado de agricultura y ganadería, se aplicaban sistemas más extensivos, conocidos como cultivo al tercio o cultivo al cuarto, consistentes en el cultivo de una parcela cada tres, cuatro o más años.

Rotación trienal
Sistema de cultivo consistente en la división de las tierras de labor en tres parcelas de igual o parecido tamaño: una se sembraba en octubre con cereal de otoño (trigo o centeno), otra en marzo con cereal de primavera (cebada o avena) y la tercera se dejaba en barbecho, alternándose sucesivamente en los años siguientes. Este sistema de cultivo tuvo su área de difusión, principalmente, por la Europa atlántica, y posibilitó un incremento considerable de la productividad, al reducirse a un tercio, en lugar de a la mitad, la superficie de las tierras que se dejaba en barbecho.

Señorío
Se trata de una delegación por parte de los monarcas de una serie de competencias, que pasaban a ser detentadas por los titulares de un dominio territorial: competencias jurisdiccionales (ejercicio de la justicia), administrativas (nombramiento de determinados cargos, incluyendo los municipales), fiscales (percepción de determinados impuestos) y de orden público (promulgación de ordenanzas, organización de la policía). Este señorío jurisdiccional se sumaba al señorío solariego, que implicaba el disfrute de determinados monopolios (horno, molino, lagar, almazara, peaje, pontazgo, etcétera) y la percepción de una serie de contribuciones como reconocimiento de la propiedad eminente del señor sobre las tierras del dominio, que en mayor o menor medida también podían ser de su entera propiedad.

Señorío banal
Véase Ban.

Sociabilidad
Concepto tomado del historiador Maurice Agulhon (1926), especialista en el estudio del republicanismo, que lo desarrolla en su obra El círculo burgués (1977) como "una aptitud para vivir en grupo y para consolidar los grupos por la constitución de asociaciones voluntarias".

Superestructura
En la terminología marxista del materialismo histórico, la superestructura consiste en el conjunto de elementos de la vida social dependientes de la infraestructura. Los aspectos estructurales se refieren a la organización misma de la sociedad, las reglas que vinculan a sus miembros, y el modo de organizar la producción de bienes. Corresponden a la superestructura el conjunto de fenómenos jurídico-políticos e ideológicos, tales como el derecho, el estado y las religiones, así como las instituciones que las representan en una sociedad determinada, y la cultura.

Teocracia
Teoría que defiende la supremacía de la autoridad religiosa sobre la civil, incluso en los asuntos temporales. Tiene su expresión más evidente, en época medieval, en los Papas desde Gregorio VII (1073-1085) hasta Bonifacio VIII (1294-1303).

Trifuncionalidad
La tripartición funcional consiste en una estructuración ideal de la sociedad en tres órdenes: los que rezan u oratores (orden de los eclesiásticos), los que guerrean o bellatores (orden de los nobles) y los que trabajan o laboratores (orden de los campesinos). Esta división de la sociedad, a la que por primera vez se hace referencia en la ¿Introducción¿ hecha en Inglaterra a fines del siglo IX a una versión de La Consolación de la Filosofía de Boecio, fue muy utilizada por los intelectuales europeos después del año mil, quienes la popularizaron (así, por ejemplo, el obispo Adalberón de Laón en su Carmen ad Robertum regem, y Gerardo de Cambrai, ambos a comienzos del siglo XI). Se consideraba que las buenas relaciones entre los tres órdenes y el exacto cumplimiento por parte de cada uno de ellos del papel que tenían encomendado eran la mejor garantía del equilibrio y el buen funcionamiento de la sociedad cristiana.

Vexilología
Disciplina auxiliar de la Historia, que se ocupa del estudio de las banderas y estandartes. En la actualidad es también objeto de atención por parte de la semiótica.

Villanueva
Término utilizado para designar a los nuevos lugares habitados surgidos con ocasión de las grandes roturaciones de los siglos XI al XIII; son las villeneuves francesas, las villanuevas castellanas o las newtowns inglesas. Aunque estas ciudades nuevas pueden encontrarse en todas partes, tuvieron una especial relevancia en países nuevos, en las zonas de conquista o de colonización: marcas galesas del reino de Inglaterra, confines germano-eslavos, sur de Francia (donde reciben los nombres de castelnaux, sauvetés y, principalmente, el de bastides), tierras de repoblación en la Península Ibérica.

Yantar
Tributo público por el que se redimía en metálico el servicio personal de hospedaje, un servicio de origen señorial consistente en la obligación por parte de los habitantes de un lugar de dar alojamiento y sustentar al rey y a sus acompañantes, o al señor y a los oficiales públicos del señorío. Mediante el pago de este tributo, las poblaciones se evitaban tener que alojar en ellas a la corte real o a los señores, cuando viajaban y residían en ellas durante un tiempo.


FUENTE: Equipo Docente de la asignatura optativa de cuarto curso "Tendencias Historiográficas Actuales II" de la facultad de Geografía e Historia de la UNED.

viernes, 28 de abril de 2017

Glosario de Tendencias Historiográficas Actuales II (IV)




Larga duración (longue durée)
Término acuñado por Fernand Braudel, y muy utilizado por los historiadores de Annales, para referirse a un nivel del tiempo histórico correspondiente a las estructuras (marcos geográficos, realidades biológicas, límites de productividad, fenómenos ideológicos) y caracterizado por una gran estabilidad, para diferenciarlo del nivel de tiempo de la coyuntura (series económicas, procesos de cambio, fenómenos revolucionarios), en el que el tiempo es perceptible, y, sobre todo, de la corta duración, que comprendería los hechos de la historia événementielle o de los acontecimientos. En el prefacio de El Mediterráneo y el mundo mediterráneo en tiempos de Felipe II (1949), Fernand Braudel habla de una historia casi inmóvil (histoire quasi immobile), para referirse a una duración muy larga, y de una historia lentamente ritmada (histoire lentement rythmée), para referirse a cambios producidos a lo largo de uno o dos siglos.

Linguistic turn (giro lingüístico)
Consiste en un método filosófico que tiene su fundamento en la consideración de la existencia de una estrecha relación entre filosofía y lenguaje, y que pone las bases para el desarrollo de la denominada "filosofía del lenguaje". El término fue popularizado por Richard Rorty en su obra Linguistic turn (1967). En los años setenta del siglo XX este método se hizo extensivo a las más diversas ciencias humanas, que reconocieron la importancia del lenguaje como un elemento estructurante; el giro lingüístico en las humanidades guarda una estrecha relación con tendencias como el estructuralismo y el postestructuralismo.

Lugares centrales (teoría)
Teoría geográfica deductiva desarrollada por el geógrafo alemán Walter Christaller (1893-1969), quien la expuso por primera vez en 1933 en su obra titulada Los lugares centrales en Alemania meridional; es una de las principales teorías de la nueva geografía cuantitativa. El objeto principal de esta teoría consiste en explicar la distribución y jerarquización de los espacios urbanos que prestan determinados servicios a la población de un área circundante en un espacio isótropo (espacio que presenta las mismas características en todas las direcciones). Christaller crea el concepto de lugares centrales, que serían los puntos o ciudades donde se prestan determinados servicios a la población de un área circundante. La teoría se sustenta en la premisa de que la centralización es un principio de orden natural y que los asentamientos humanos lo siguen, defendiendo que existen leyes que determinan el número, tamaño y distribución de las ciudades.

Maltusianismo
Teoría económica, demográfica y política desarrollada por el británico Thomas Malthus en 1798 según la cual, el crecimiento de la población es en progresión geométrica, mientras el aumento de los recursos se produce en progresión aritmética, por lo que los ciclos agrarios son fundamentales en el crecimiento de la población. Según estos ciclos, al principio, una población reducida, cuenta con recursos abundantes; la comida es barata. A medida que aumenta la población, los recursos disminuyen. Una población numerosa y mal alimentada se reduce por sus propios controles ¿positivo¿ (hambre, epidemia y guerra), que afecta a las tasas de mortalidad o ¿preventivo¿, que actúa sobre la tasa de nupcialidad (un jornalero pobre no se puede casar y disminuyen las tasas de reproducción) lo que devuelve a la población a niveles sostenibles, comenzando de nuevo el ciclo. A mediados del siglo XX renacen las propuestas neomalthusianas, que alertan sobre la desproporción de la población en relación con la capacidad del planeta para producir recursos y, en general, plantean contener el crecimiento de la población mundial.

Mano de justicia
La mano de justicia es una especie de cetro que llevaban algunos reyes en la mano izquierda cuando eran revestidos de los ornamentos reales o asistían a alguna ceremonia solemne; con la mano derecha sostenían el cetro y con la izquierda la mano de justicia. Consistía en un bastón de unos 60 cm. de largo que terminaba en una mano de marfil. Desde comienzos del siglo XV es habitual entre los reyes franceses el uso de un cetro único que incluía la mano de justicia.

Martiniega
Desde la Baja Edad Media se conocía con este nombre la renta anual pagada el día de San Martín por el disfrute de la tierra.

Materialismo histórico
Interpretación de la Historia con arreglo a los postulados teóricos del marxismo. Señala como más destacado factor de explicación histórica las relaciones o modos de producción, es decir las formas con arreglo a las que los hombres se interrelacionan en la producción laboral. De acuerdo con el principio formulado por Marx, el materialismo histórico concede un papel fundamental a la lucha de clases como motor de la Historia.

Mercurial (lista de precios)
En el origen de la institución, el mercado. Se denomina mercurial el listado de los precios del mercado establecido según unas normas precisas. Es necesario que sea mantenido de forma metódica y bajo el control directo de los oficiales municipales. Hasta tres veces por semana, en las grandes ciudades, un funcionario autorizado debe anotar al menos el precio mínimo y el precio máximo alcanzado en ese día para varias especies de cereales, también para otro tipo de productos como las legumbres, el vino, etc. No obstante, la mayor atención recae en los cereales panificables. Esto se debe a que al mecanismo específico del consumo de la unidad familiar urbana pasa por el panadero. El pan era un producto, cuyo precio no era libre, las autoridades municipales fijaban su precio. El mantenimiento de precios de mercado se remonta al siglo XV (concretamente a la ciudad de París y Toulousse), generalizándose en el siglo XVI en Francia, en Italia, en los Países Bajos y en Alemania. El reglamento de Villers-Gotterèts (1539) lo puso orden en toda Francia. Los economistas del siglo XVIII y los historiadores de los precios fueron los que más utilizaron los mercuriales como fuentes documentales para sus estudios. Pero fue Ernest Labrousse y Jean Meuvret quienes hicieron ver todo el valor y el alcance de estos documentos, exponiendo el método más adecuado para publicarlos.

Metrología
Ciencia de la medida, que tiene por objeto principal el estudio, mantenimiento y aplicación de los sistemas de pesas y medidas.

Modo de producción
En la terminología marxista del materialismo histórico, con el vocablo modo de producción se designa al conjunto de fuerzas productivas y a las relaciones que los individuos de una sociedad establecen entre sí para producir los bienes necesarios para su desarrollo. Este término fue utilizado por primera vez por Karl Marx y Friedrich Engels en el folleto titulado "La ideología alemana" (1845-1846). Marx propuso la sucesión de los siguientes modos de producción a lo largo de la historia: comunismo primitivo, modo de producción esclavista, modo de producción asiático, modo de producción feudal y modo de producción capitalista.

Monarquía compuesta
Concepto sugerido por Helmut Koenigsberger ("estados compuestos") y Conrad Russell ("reinos múltiples") y difundido por John Elliott ("A Europe of composite monarchies", 1992), para dar cuenta de las formaciones políticas de la Edad Moderna en las que coexisten varios reinos con aparato institucional propio bajo la soberanía de un mismo monarca. Sería el caso de los reinos de Castilla, Aragón y Navarra en la Monarquía Hispánica. O el de los reinos de Inglaterra, Escocia e Irlanda en el Reino Unido de Gran Bretaña. O el de los estados de Austria y los reinos de Bohemia y Hungria en el caso de los Habsburgos. También Rusia incorporó los estados de Ucrania, Estonia y Letonia. Y el ejemplo paradigmático sería el estado dual del reino de Polonia y el gran ducado de Lituania.

Neomalthusianismo
Teoría demográfica, social y poblacional, que considera que el exceso de población de las clases sociales más humildes constituye un problema para su emancipación social. Surge a fines del siglo XIX, inspirado en los movimientos revolucionarios de base anarquista y socialista, sustentándose en la teoría de Thomas Malthus, según la cual la población crece más deprisa que los recursos, lo que conduce a una sobrepoblación y a una catástrofe demográfica. Pero el neomalthusianismo va mucho más allá, y considera que la sobrepoblación no es, principalmente, un problema económico, sino básicamente un problema social, que afecta sobre todo a las clases más humildes condenándolas a la miseria. La solución del problema pasaría por la procreación limitada o "consciente" del proletariado.

Nouvelle Histoire
Esta expresión quedó consagrada en 1978 por la publicación de un libro colectivo dirigido por Jacques Le Goff (La Nouvelle Histoire, París, 1978), y designa un movimiento historiográfico heredero de la escuela de Annales que se desarrolló en Francia en los años setenta del siglo XX, renovando los métodos y los objetos de la historia tradicional. La Nouvelle Histoire nace de una reflexión de los historiadores sobre su propia disciplina, y se inscribe en un movimiento más amplio de reflexión epistemológica que se hace extensivo a lo largo del siglo XX a todas las disciplinas de las ciencias humanas.

Numísmata
Especialista en la ciencia numismática.

Oriflama
Estandarte de la abadía de Saint Dennis, de seda roja, bordado en oro, que utilizaban los reyes de Francia como pendón guerrero. Por extensión, se otorga el nombre de oriflama a cualquier estandarte.

jueves, 27 de abril de 2017

Glosario de Tendencias Historiográficas Actuales II (III)


Género (Estudios de)
Término de origen inglés (gender studies) con el que se denomina a una disciplina de las ciencias sociales que se organiza en torno al concepto de género. La palabra género se utiliza habitualmente para designar una categoría (clase, grupo, familia) que presenta unos mismos signos de identidad. Con frecuencia se hace uso en la actualidad del término sexo para hacer referencia al cuerpo sexuado, masculino o femenino, en tanto que el término género se emplea para designar todo aquello relacionado con la significación sexual del cuerpo en la sociedad, es decir la masculinidad o la femineidad. Cuando en el análisis del papel desempeñado en la sociedad por lo masculino y lo femenino se concede primacía al género por encima de la diferencia biológica, pasa a ocupar un lugar central la diferencia entre hombres y mujeres que podría calificarse de cultural o identitaria, que vendría determinada por el lugar que cada cual ocupa en la sociedad.

Grupo de Cambridge (Cambridge Group for the History of Population and Social Structure)
Grupo fundado en 1964 por Peter Laslett y Tony Wrigley, profesores de historia de la Universidad de Cambridge, con el fin de profundizar en el conocimiento de la demografía histórica y la estructura social. Contando con la financiación del "Social Science Research Council", el Grupo de Cambridge trabajó con voluntarios sin experiencia en registros locales y creó el periódico Local Population Studies.

Hagiografía
Género historiográfico que tiene por objeto historiar la vida de hombres y mujeres santos, haciendo especial hincapié en los milagros por ellos realizados y en el descubrimiento, traslado y veneración de sus reliquias, con el fin de estimular al devoto cristiano, animándole a la veneración y emulación del personaje. Los escritos hagiográficos tienen gran interés para el mejor conocimiento de la primera Edad Media, ya que aportan multitud de noticias históricas, y son una fuente de fundamental importancia acerca de la religiosidad popular y de la vida cotidiana en general.

Historia contrafactual
Parte de la especulación de que un acontecimiento determinante en la historia, hubiera sucedido de forma diferente. Intenta responder a la pregunta ¿qué hubiera pasado si? A continuación, basándose en datos rigurosos, se observan los posibles cambios planteados y se puede comprender la importancia de un acontecimiento único, analizando así si la premisa contrafactual fue o no determinante en un desarrollo histórico.

Historia de las mentalidades
Corriente historiográfica nacida en el seno de la tercera generación de Annales. Dejando un tanto al margen la historia económica, la historia de las mentalidades trata de hacer una historia social más humana, interrelacionada y global. Sustentándose en fuentes de información tradicionales y, de forma muy especial, en la literatura y en el arte, estudia las formas de pensar, de sentir y de imaginar la realidad, con el fin de detectar la mentalidad subyacente. Propugna la colaboración con otras diversas ciencias sociales, principalmente con la Antropología, la Psicología Social y la Sociología.

Historia de lo imaginario
Es ésta una expresión relativamente reciente en la Escuela de Annales, que equivale, en cierto modo, a la antigua expresión historia de las representaciones colectivas. Consiste, según la definición de Georges Duby, en el estudio de "las relaciones entre lo material y lo mental en el curso del cambio social". Entre los historiadores que se han interesado por esta línea concreta de investigación, surgida en el seno de la llamada "tercera generación" de Annales, cabe destacar a Jacques Le Goff (El nacimiento del purgatorio, 1981) y a Georges Duby (Los tres órdenes o lo imaginario del feudalismo, 1978).

Historia événementielle
Término empleado de forma despectiva por los historiadores de Annales para referirse a una forma de hacer historia, que consideraban propia del positivismo, consistente en una exposición sistematizada de unos hechos, debidamente contrastados por el historiador. Se interesaría, de forma exclusiva, por el estudio de los grandes personajes históricos y por los acontecimientos políticos, militares y diplomáticos. Es un término equivalente a historia historizante.

Historia historizante
Véase historia événementielle.

Historia inmóvil
En el prefacio de El Mediterráneo y el mundo mediterráneo en tiempos de Felipe II (1949), Fernand Braudel habla de una historia casi inmóvil (histoire quasi immobile), una historia cuyo transcurso es casi imperceptible y en la que todo cambio es lento, una historia de constante repetición y de ciclos permanentes recurrentes. El objeto de atención de esta historia inmóvil es el hombre en relación con el ambiente; es, por tanto, algo similar a la geografía histórica o geohistoria, según la expresión utilizada por Braudel. El término historia inmóvil fue utilizado en 1973 por Emmanuel Le Roy Ladurie en una conferencia sobre el ecosistema en la Francia de la primera Edad Moderna, y a partir de entonces fue aceptado comúnmente por los historiadores de Annales.

Historia serial
A raíz de su utilización por Pierre Chaunu en su obra Séville et l'Atlantique (1504-1650), este término es empleado normalmente para referirse al análisis de tendencias en la larga duración (concepto análogo al de historia inmóvil); mediante el análisis de series de datos que presentan una cierta homogeneidad (precios de productos; salarios; productividad agraria; nacimientos, matrimonios o defunciones anuales en una determinada localidad; etc.) se procede al estudio de las continuidades y discontinuidades en el proceso histórico.

Historia total
Expresión muy propia de Annales, con la que se define a la Historia como la ciencia que atiende a los más diversos campos de la actividad humana. Con frecuencia Lucien Febvre se refería a una histoire tout court (= historia a secas), como contraposición a la más concreta historia económica, o social, o política; en 1932 el historiador británico Richard Henry Tawney, uno de los primeros simpatizantes de Annales fuera de Francia, utilizó la expresión historia total, sin duda por influencia de la escuela francesa. Asimismo, el término totale era muy del gusto del antropólogo francés Marcel Mauss para definir el enfoque de su disciplina; entre los historiadores fue utilizado por Braudel en la segunda edición de El Mediterráneo y el mundo mediterráneo en tiempos de Felipe II (1966), y desde entonces se hizo expresión común entre los historiadores de Annales.

Historicismo
Se trata de uno de los paradigmas historiográficos más influyentes en los siglos XIX y XX. Entre sus postulados, sostenidos por historiadores y filósofos de la talla de Leopold von Rancke o Wilhelm Dilthey (1833-1911), están la defensa de la Historia como ciencia del espíritu, el sostenimiento de que la realidad es siempre fruto de un devenir histórico que hay que tratar de comprender, y la existencia de una serie de ritmos y leyes que hay que dilucidar para la compresión de dicho devenir y para el mejor acercamiento a cualquier objeto científico. Teniendo en cuenta que cualquier objeto estaba en permanente devenir, el valor que el historicismo concedió a la Historia como ciencia queda fuera de toda duda, y de ahí que ocasionalmente se hable del siglo XIX como "el siglo de la Historia" Los historiadores influenciados por el historicismo contribuyeron a ampliar la tradición narrativa y episódica de la historia desarrollada por los positivistas; de este modo, consideran hechos históricos no sólo los acontecimientos políticos, sino también los científicos, técnicos, artísticos o religiosos, porque tienen también importancia para la vida del hombre. Entre los pensadores que siguieron los planteamientos del historicismo cabe destacar a Wilhelm Dilthey (1833-1911) en Alemania, a Benedetto Croce (1866-1952) en Italia y a José Ortega y Gasset (1883-1955) en España.

Idiográfico/ nomotético
Distinción acuñada en el siglo XIX por el filósofo Guillermo Windelband para diferenciar los distintos ámbitos de las ciencias según su objeto de estudio. Aquellas que se ocupan de procesos cambiantes, únicos y singulares, así como de sus circunstancias en el tiempo y en el espacio, caso de la Historia, la Economía o el Derecho son consideradas idiográficas, mientras que las que se dedican al conocimiento de las leyes de la naturaleza constantes y permanentes, son nomotéticas.

Incastellamento
Neologismo acuñado por el historiador francés Pierre Toubert, que designa, con frecuencia, la acción de fortificar un lugar mediante un castillo, en particular en época medieval. Toubert hizo uso de este término para referirse al período histórico que se extiende entre los siglos X al XII en la región central de la península Itálica, en concreto en la región del Lazio, que conoció en ese tiempo un acusado proceso de fortificación de núcleos rurales. El incastellamento comporta la concentración de la población rural en aldeas ubicadas a los pies del castillo, y da lugar a una reorganización de los espacios productivos en círculos concéntricos alrededor de la aldea. Pero, lejos de constituir una particularidad del Lazio, el incastellamento es un fenómeno extensible a toda la Europa mediterránea, de forma que la propuesta de Toubert ha sido utilizada para explicar fenómenos similares de concentración de la población rural en otras regiones italianas (Toscana), en el sur de Francia (Rosellón, Languedoc) y en la Península Ibérica. El también historiador francés Robert Fossier ha empleado el término encellulement para referirse a la concentración de población rural en la región de Picardía.

Infraestructura
En la terminología marxista del materialismo histórico, la infraestructura es la base material de la sociedad que determina la estructura social y el desarrollo y cambio social. La infraestructura está compuesta por los medios de producción, es decir los recursos naturales y los medios técnicos, y por la fuerza de trabajo (los trabajadores). De ella depende la superestructura, es decir, el conjunto de elementos de la vida social dependientes de la infraestructura.

Infurción
Renta, prestación o canon anual que se pagaba al rey o al señor por habitar y cultivar una tierra sujeta a cargas y gravámenes. La infurción se pagaba inicialmente en especie, y su cuantía era muy diversa, según los territorios y lugares (una cuarta parte de los frutos, el diezmo o una novena parte en Aragón); más tarde se pagó en especie y en metálico a la vez, y en ocasiones sólo en metálico. Probablemente se pagaba por hogares o por familias, sin tener en cuenta la extensión del campo cultivado. En la Baja Edad Media pasó a denominarse martiniega cuando se pagaba el día de San Martín, o marzazga cuando se satisfacía en el mes de marzo.

Institucionalismo
Tendencia de las ciencias sociales que propone el estudio de la sociedad a través de sus instituciones y de su funcionamiento. Buen ejemplo de ello es la concepción que del feudalismo tienen los historiadores institucionalistas. Para ellos, el feudalismo es una institución en la que las relaciones de dependencia entre un señor y un vasallo constituyen la estructura de la sociedad. Uno de los más destacados representantes de esta corriente historiográfica, el historiador belga François Louis Ganshof, define el feudalismo como "un conjunto de instituciones que crea y rige obligaciones de obediencia y de servicio (principalmente militar) de la parte de un hombre libre, llamado vasallo, hacia otro hombre libre, llamado señor, y obligaciones de protección y de mantenimiento de la parte del señor hacia el vasallo". La obligación de mantenimiento tuvo, con frecuencia, por efecto, la concesión por el señor al vasallo de un bien llamado feudo.

Juro
Censos o rentas que se concedían sobre las rentas públicas, ya sea por merced graciosa, como compensación por un servicio obtenido, o por vía de réditos de un capital recibido. Cuando la pensión era transmisible de padres a hijos recibía el nombre de juro de heredad. Este sistema fue empleado por los Reyes Católicos para obtener sumas que les permitieran afrontar los gastos ocasionados por la guerra de Granada; para ello, enajenaron una parte de las rentas reales a quienes quisieron comprarlas, y afectaron dichas rentas por juro de heredad al pago a los prestamistas de una renta anual del 10 por 100 de la suma prestada. Los juros implicaron la creación de una deuda pública que, al aumentar el volumen, resultó ser una carga pesada para la hacienda regia, por lo que los propios Reyes Católicos, tan pronto como les fue posible, trataron de amortizar los juros constituidos.

Krausismo
Doctrina que defiende la tolerancia académica y la libertad de cátedra. Debe su nombre al filósofo Karl Christian Friedrich Kraus (1781-1832). Esta doctrina fue muy divulgada en España por Julián Sanz del Río y la Institución Libre de Enseñanza.

Kulturgeschichte
Término acuñado por el historiador suizo del arte y la cultura Jacob Burckhardt (1818-1897). Contrario a las tendencias idealistas e historicistas, en boga en el mundo académico de su época, Burckhardt elaboró una teorización historiográfica a la que denominó kulturgeschichte ("historia de la cultura"). Para Burkhardt, el suceder histórico está en relación con tres factores, divergentes entre sí: el Estado, la Religión y la Cultura. Por Cultura habría que entender la suma de evoluciones del espíritu que se producen espontáneamente y sin la pretensión de tener una vigencia universal y coactiva. La persona individual trata de crear continuamente, escapando a las reglas impuestas, en tanto que el Estado y la Religión se esfuerzan por corregir los excesos que darían lugar a desorden, convirtiendo las ideas creativas en universales y obligatorias, logrando de este modo un sistema al que todos deben someterse. Existe un conflicto permanente entre los tres elementos; mientras existe un equilibrio entre ellos hay progreso, pero si alguno de ellos se impone surge la crisis.

miércoles, 29 de marzo de 2017

Glosario de Tendencias Historiográficas Actuales II (II)


Deconstruccionismo
Teoría de la lingüística postestructuralista que centra el trabajo historiográfico en el análisis del discurso, el cual debe ser decodificado, llevando a cabo la descomposición de la arquitectura conceptual de un determinado sistema o proceso histórico.

Demografía diferencial
Método de la demografía social, cuyo objeto consiste en descubrir los diferentes comportamientos demográficos (tasas de nupcialidad, de fertilidad, de mortalidad, de movilidad, etc.) manifestados por distintos colectivos humanos (ricos y pobres, jóvenes y viejos, hombres y mujeres, ciudadanos y campesinos, entre la población de dos localidades, etc.), en respuesta a diferentes determinantes sociales y económicos. El primer historiador que lanzó la idea de una demografía diferencial para sociedades del Antiguo Régimen fue Pierre Goubert en su estudio titulado Beauvais et le Beauvaisis de 1600 à 1730, París, 1960). Posteriormente fue abordada esta misma cuestión en varios artículos de Jacques Dupaquier, así como por otros numerosos autores de estudios locales.

Diezmo
Décima parte de los frutos y mercancías que se pagaba antiguamente a la Iglesia como impuesto. El que se pagaba al rey se dividía en "diezmo de la mar" y "diezmos de puertos secos", según se pagase en las aduanas de los puertos de mar o en los de tierra adentro, entre un reino y otro. El diezmo correspondió en su origen íntegramente a la Iglesia y, en principio, obligaba a todos y así quedó recogido en las leyes. La Iglesia cedió a la Corona parte de los diezmos: primero las llamadas "tercias reales", después el "excusado", y por último los "diezmos de novales".

Diferencia sexual
Es una teoría feminista creada por Luce Irigaray (El espejo de la otra mujer, París 1974), que es una de las figuras más destacadas del movimiento filosófico feminista francés contemporáneo. Esta particular concepción de las relaciones hombres/mujeres ha conocido un gran desarrollo en el terreno de la política y el pensamiento en Italia (Librería de Mujeres de Milán, comunidad filosófica Diótima de la Universidad de Verona). Por lo que se refiere a la investigación histórica, esta teoría considera que la diferencia de ser mujer es una clave que permite descubrir en el pasado histórico la presencia femenina, con frecuencia oculta por el uso del lenguaje neutro. La teoría de la diferencia sexual ha dado lugar a un importante proceso de renovación en los estudios de historia de las mujeres, que se ha dejado sentir con fuerza en España en los últimos decenios.

Doblón
Antigua moneda de oro de valor variable, que últimamente fue de cuatro duros. Los más apreciados fueron los que mandaron acuñar los Reyes Católicos en 1497. Tenían veintitrés quilates y tres cuartos y en principio se llamaron excelentes. Para diferenciarlos de los dobles se les llamó doblones.

Domesday Book
Término del inglés medieval que podría traducirse como "Libro del Día del Juicio Final". Consiste en un registro general de la propiedad llevado a cabo en Inglaterra, en el año 1086, por orden de Guillermo I el Conquistador, con el fin de asegurar los mayores ingresos posible en concepto de impuestos sobre la tierra. Se trata de un estudio muy detallado, realizado sobre la base de la información recogida por un gran número de comisarios enviados a cada condado para registrar el nombre de cada lugar, el número y condición de sus habitantes, los nombres de los propietarios de tierras y las dimensiones de esas propiedades y su valor. Consta de dos gruesos volúmenes: el primero, de carácter más general, contiene datos sobre la mayor parte de Inglaterra, en tanto que el segundo recoge información detallada tan sólo sobre los condados orientales de Essex, Suffolk y Norfolk. Juntos, proporcionan una gran cantidad de información sobre los dominios reales, las propiedades de los grandes terratenientes laicos y eclesiásticos, la riqueza y capacidad de imposición fiscal de la tierra, el origen social de propietarios y campesinos y los recursos naturales de las comunidades locales (bosques, molinos, pesquerías y otros similares).

Ducado
Antigua moneda española de oro, de valor variable, que llegó a ser de siete pesetas. Se usó en España hasta el siglo XVI para pasar a ser después moneda imaginaria. Procede de los excelentes de Granada que mandaron labrar los Reyes Católicos el 13 de junio de 1497 en Medina del Campo, ordenando que cada excelente de oro fino de ley de veintitrés quilates y tres cuartos, reducido a vellón, valiese 11 reales y un maravedí o lo que es igual, 375 maravedíes de vellón.

École des chartes
Se trata de una escuela francesa creada en 1821, mediante una ordenanza del rey Luis XVIII, con el fin de formar cuadros competentes de archiveros y paleógrafos que fueran capaces de tratar, catalogar y poner en condiciones de ser consultadas las ingentes masas de documentos y libros que habían sido confiscados por la Revolución Francesa a iglesias y monasterios, y que permanecían amontonados, sin ningún tipo de organización, en distintas bibliotecas. Simultáneamente, la especial atracción del Romanticismo por la Edad Media animaba a formar especialistas que fueran capaces de renovar la historiografía francesa, sobre la base de los archivos confiscados por la Revolución. En la actualidad, la École National des Chartes tiene la consideración de centro público de enseñanza superior, y está bajo el control del ministerio francés de enseñanza superior e investigación. A la conclusión de los estudios, sus estudiantes suelen ejercer profesionalmente como conservadores del patrimonio (principalmente dentro del sector de Archivos), como conservadores de bibliotecas o como profesores-investigadores de Historia. Desde el año 2005 imparte másteres y desde el año 2011 doctorados.

Empirismo
Sistema filosófico que da primacía a la experiencia, ligada a la percepción sensorial, en la formación del conocimiento. Según las interpretaciones más radicales del empirismo, la experiencia es la única fuente de conocimiento, no sólo en lo que se refiere a su origen sino también a su contenido. El empirismo es, fundamentalmente, una doctrina epistemológica, que subraya la importancia de la experiencia sensible.

Encabezamiento
Porción o cantidad en que estaban ajustados los vecinos de un lugar y lo que debían pagar a la Hacienda real por el impuesto de los tributos y gabelas de cada uno. Este sistema para la recaudación de las contribuciones o impuestos consistía en otorgar a los municipios o a los industriales agremiados la facultad de recaudar por sí dichas contribuciones correspondientes al gremio o distrito, mediante el pago de un cupo fijo señalado por la Hacienda real.

Encellulement
Término acuñado por Robert Fossier en su obra La infancia de Europa. Aspectos económicos y sociales (París, 1982), que amplía el concepto de incastellamento puesto en circulación por Pierre Toubert desde los años setenta del siglo XX. Ambos términos hacen referencia al proceso de reagrupamiento campesino en la Europa medieval; pero en tanto que Toubert limitaba este reagrupamiento al castillo como foco de concentración del campesinado, para Fossier, alrededor del año mil (950-1050), el poder señorial habría reorganizado el hábitat campesino, fijando las estructuras de base (castillo, iglesia, cementerio, parcelario) y dando lugar al surgimiento de una auténtica conciencia campesina. En torno al año 1150 tendría lugar el fin del primer reagrupamiento local, que iría seguido de otro reagrupamiento de carácter más global, protagonizado por la Iglesia y la monarquía.

Epistemología
Doctrina de los fundamentos y métodos del conocimiento científico; en la historiografía refiere a los fundamentos doctrinales, sistemas explicativos y métodos de análisis en la labor de los historiadores, así como sus medios para dar a conocer los resultados de su investigación.

Espejos de príncipes
Los espejos o tratados de educación de príncipes constituyen un género literario desarrollado principalmente en la Edad Media. Son obras de carácter político-moral, que recogen un conjunto de directrices morales y de gobierno que han de inspirar la actuación del buen rey cristiano. Debido a su función, estos tratados se convirtieron, en sentido figurado, en "espejos", en los que todo príncipe cristiano debe mirarse para guiar su actuación. Con frecuencia se recogen también en ellos referencias a otras diversas cuestiones, como el mundo de la corte y la administración real.

Estructura
Término utilizado ya en varias ocasiones por Lucien Febvre y, posteriormente, por Fernand Braudel en El Mediterráneo y el mundo mediterráneo en tiempos de Felipe II (1949) para referirse a las partes del medio y de los destinos colectivos. Realmente fue Pierre Chaunu, en su obra Séville et l'Atlantique (1955-1960), quien puso en circulación este término con el sentido que de él se tiene en la actualidad, es decir para referirse a "todo aquello que en una sociedad o en una economía dura lo suficiente para que su movimiento escape al observador corriente".

Exempla
Relatos cortos que los predicadores introducían en sus sermones y que servían como ejemplos gráficos para los fieles.

Expediente Picasso
Informe redactado por el general de División Juan Picasso para el Consejo Supremo de Guerra y Marina sobre los hechos acaecidos en la comandancia de Melilla entre julio y agosto de 1921.

Fabianismo
Movimiento iniciado en 1883 en Inglaterra para la divulgación de las doctrinas económicas tendientes a lograr una mayor justicia social. Fue fundado por el profesor Thomas Davidson, Frank Podmore y Edward R. Pease. Con la adhesión de gran número de intelectuales, el movimiento se extendió y cobró enorme prestigio tras la publicación en 1889 de los Fabian Essays.

Feudalismo
Sistema político y socio-económico propio, principalmente, de la Europa medieval. La característica más señalada del sistema feudal eran las relaciones feudovasalláticas, que regulaban los vínculos y las obligaciones recíprocas entre un señor y un vasallo: a cambio del auxilium (ayuda, asistencia) y del consilium (consejo), el vasallo recibía del señor, para su mantenimiento, un bien o feudo. El feudalismo dio lugar a una sociedad profundamente jerarquizada, en la que predominaba una aristocracia guerrera, y a una fragmentación creciente de la autoridad pública; es lo que se ha denominado la sociedad feudal. Los autores afectos al materialismo histórico hacen hincapié en que el rasgo que define propiamente al feudalismo es el modo de producción feudal, que se situaría entre los modos de producción esclavista y capitalista -es decir entre el final del Imperio Romano y las "revoluciones burguesas" de los siglos XVI al XVIII-, y que estaría caracterizado, básicamente, por la extensión de las relaciones de dependencia económicas.

Feudalismo tardío
Expresión de origen marxista utilizada para definir el modo de producción o sistema económico de la Europa moderna. El concepto implica la continuidad de una economía basada esencial mente en una agricultura extensiva (sobre una tierra propiedad de un número reducido de terratenientes que la explotan a través de arrendatarios o de jornaleros, o también de mano de obra servil en las regiones más atrasadas), así como en una industria corporativa y en un comercio de volumen limitado que se mantienen como actividades secundarias frente a la supremacía del mundo rural. Por otra parte, el calificativo de tardío hace referencia a que se trata de la última fase de vigencia del sistema, sometido ya a importantes transformaciones en la propia Edad Moderna.

Fonsadera
En la Alta Edad Media se denominaba así a la pena pecuniaria o multa que debía pagar el que no cumplía con su deber de acudir al fonsado o ejército real, cuando éste era convocado por el rey. Más tarde, la fonsadera adquirió el carácter de un tributo o pecho que se pagaba al rey para redimirse de la obligación de acudir al fonsado.

Formación económico-social
En la terminología marxista del materialismo histórico, por formación económico-social se entiende la conjunción de determinados modos de producción y relaciones sociales en un ámbito espacio-temporal más o menos amplio (Egipto faraónico, Antiguo Régimen europeo). La formación económico-social está condicionada por el desarrollo de las fuerzas de producción, y mantiene una tensión bidireccional con la superestructura político-ideológico-cultural que necesita para su funcionamiento. Se justifica y legitima por la ideología dominante, que facilita las relaciones sociales.

Fuerzas profundas
Término empleado por Pierre Renouvin y su discípulo Jean-Baptiste Duroselle para referirse a los factores históricos duraderos, es decir los que corresponden a la larga duración: factores geográficos (localización geográfica, recursos naturales, demografía, espacio), factores de productividad (comerciales, financieros, industriales) y factores de mentalidad colectiva (ideologías, evoluciones culturales y religiosas).

miércoles, 22 de marzo de 2017

Glosario de Tendencias Historiográficas Actuales II (I)


Affaire Dreyfus
Se trata de un error judicial, con un trasfondo de espionaje y antisemitismo, que dividió a Francia a finales del siglo XIX y principios del XX y que tuvo una amplia repercusión internacional. En noviembre de 1894 el capitán Alfred Dreyfus, de origen judío alsaciano, fue condenado a cadena perpetua por remitir comunicados secretos militares franceses a la embajada alemana en París. Convencida de su inocencia, su familia buscó pruebas que inculparon al verdadero espía pero el Estado Mayor francés se negó a reconsiderar su decisión. Una serie de militares, políticos y periodistas encabezaron una campaña contra la injusticia. En 1898 el Tribunal Supremo reabrió el caso y al año siguiente anuló la sentencia aunque, contra todo pronóstico, Dreyfus fue condenado de nuevo a 10 años de trabajos forzados, si bien fue indultado por "circunstancias atenuantes". En 1906 su inocencia fue reconocida por la Corte de Casación a través de una sentencia que anulaba el juicio de 1899. A continuación se rehabilitó al capitán.

Agnatismo
Concepto propio de la organización patriarcal, en la que los sistemas de parentesco pueden seguir dos modelos: el de agnación y el de cognación. La agnación consiste en la relación de dependencia de un grupo de personas respecto de un mismo jefe de la casa, que ejerce la autoridad personal sobre el grupo (patria potestas, manus). Por el contrario,, la cognación consiste en el parentesco de sangre, que está determinado por la generación; este sistema de parentesco terminó imponiéndose y sustituyendo al de agnación, ya en los primeros tiempos del imperio bizantino; no obstante, el sistema agnaticio perduró mucho tiempo aún en el mundo islámico (es la asabiyya o espíritu de parentesco tribal).

Alcabala
Impuesto indirecto castellano, que representaba generalmente el 10% del valor de lo que se vendía.// Tributo real o impuesto de circulación (establecido ya en el siglo XIII) que se pagaba sobre el precio de la compra-venta de bienes muebles, semovientes y raíces, o por su permuta. Gravaba incluso las ventas sucesivas del mismo bien. Quien debía abonar dicho tributo en caso de compra-venta era el vendedor y en caso de permuta ambos contratantes. En el reino de Toledo era del 14% en todos los objetos comestibles y de uso personal. Podía arrendarse, administrarse o darse en encabezamiento, pero de cualquier manera los pueblos quedaban sometidos a su gravamen pues los arrendadores, fieles medidores y procuradores y alguaciles de los concejos ejercían una rigurosa vigilancia sobre la entrada y salida de géneros de la villa, pueblo o ciudad para que no escapara ninguno al pago del referido impuesto. También alcabala del viento: tributo que pagaba el vendedor forastero o extranjero por los géneros que vendía en una población.

Alfoz
Término de origen árabe (al-hawz, el distrito) empleado en la Edad Media en unas ocasiones para designar el pequeño distrito o circunscripción rural que abarcaba los diversos vicos y explotaciones agrarias (villas) situadas dentro de los límites de su demarcación, y en otras ocasiones para nombrar el término o distrito rural de una ciudad, y que comprendía granjas y aldeas; en el segundo caso el alfoz estaba sujeto a la jurisdicción de la ciudad y de las autoridades municipales.

Alodial
Relativo a alodio, término con el que se designaba en época medieval a las tierras libres que no estaban sujetas a dependencia de un señor; es, por tanto, lo contrario a tenencia y a feudo.

Annales
Con este término se denomina a la escuela historiográfica francesa surgida en 1929 en torno a la revista del mismo nombre. Su punto de partida consistió en el rechazo de la primacía concedida hasta entonces a los acontecimientos concretos (historia evenemencial), y en la defensa de una construcción historiográfica basada en los procesos de larga duración, en las estructuras generales y en las relaciones de la historia con la geografía, aspirando a la construcción de una "historia total". Su máxima influencia internacional la alcanzó en los años setenta y ochenta de la pasada centuria, que coinciden con el desarrollo de la llamada historia de las mentalidades.

Ars moriendi (El arte de morir)
Con este nombre se denominan dos textos escritos en latín en la primera mitad del siglo XV, en Alemania y los Países Bajos, que contienen consejos para ayudar a morir con arreglo a los principios cristianos. Su gran popularidad motivó su traducción a la gran mayoría de las lenguas vernáculas de la Europa occidental, estando en el origen de una tradición literaria europea de guías para una buena muerte. Estas obras iban acompañadas de varios grabados con imágenes instructivas, de forma que pudiera ser explicado y comprendido con mayor facilidad.

Ban
Término germánico (bann, en latín bannus), que en sus orígenes representa el poder de mando ejercido por el jefe de un grupo de guerreros. Los reinos germánicos heredaron este concepto e hicieron de él el fundamento de la autoridad regia; así, el ban se convirtió en el poder regio para obligar y castigar. A partir del siglo X este derecho fue también ejercido por lo más poderosos señores (condes), quienes se arrogaron el derecho de ejercer en sus condados la justicia y la policía, así como la capacidad de percibir las banalidades, es decir los derechos económicos por la utilización por parte de los campesinos de instrumentos o construcciones (molinos, lagares, hornos) sobre los que tenían monopolio. Pero desde el siglo XI también los señores de un segundo nivel se arrogaron la competencia de ejercer el ban, lo que dio lugar al nacimiento del llamado señorío banal, también conocido como señorío jurisdiccional o señorío político, que supone no sólo el ejercicio de la autoridad territorial (señorío solariego) sino también de la jurisdiccional, es decir de la capacidad de administrar justicia.

Bastida
Término de origen francés (bastir, que en francés antiguo significa construir), con el que se designa a las ciudades nuevas de la Francia meridional, surgidas desde mediados del siglo XII hasta principios del XIV, principalmente entre 1270 y 1320. Además de centros de población y de actividades económicas, tuvieron también una función militar, debido a su frecuente localización en territorios limítrofes entre el dominio inglés y el dominio tolosano o francés. En Aragón el término ¿bastida¿ tuvo también la acepción de población nueva.

Cabotaje
Navegación sin perder de vista la costa, es decir siguiendo derrota de cabo a cabo.

Capitalismo mercantil
Expresión procedente de la escuela de Annales utilizada para definir el conjunto de las transformaciones operadas en el sistema económico de la Edad Moderna que señalan la transición al capitalismo pleno del siglo XIX, también llamado capitalismo industrial. El capitalismo mercantil implica la intensificación de la agricultura, la modernización del sector industrial y la multiplicación de los intercambios mercantiles en una economía planetaria. Implica también la liberalización de las relaciones de producción y de los mercados frente a las trabas feudales (vinculación de las tierras, sistema corporativo, monopolios comerciales, etc.).

Cartismo
Movimiento político que se desarrolla en el Reino Unido en los orígenes de la Revolución industrial para lograr una reforma social. Toma su nombre de la Carta del Pueblo (The People's Charter), documento escrito en junio de 1837 en el British Coffee House de Londres y enviado en 1838 al parlamento británico. En él se reivindicaba el sufragio universal para los hombres mayores de 21 años cuerdos y sin antecedentes penales; voto secreto; sueldo anual para los diputados, con el fin de permitir a los trabajadores el ejercicio de la política; la abolición del requisito de propiedad para asistir al parlamento y el establecimiento de circunscripciones iguales para asegurar la misma representación al mismo número de votantes.

Censal
Se trata de un instrumento financiero que fue muy utilizado en la Corona de Aragón desde la Baja Edad Media, y del que se ha hecho uso hasta tiempos contemporáneos, tanto por particulares como por organismos públicos (gobiernos municipales, Cortes, monarquía). Consistía, básicamente, en la emisión de empréstitos para atender a gastos y necesidades; los empréstitos se hacían a un determinado tipo de interés y con la garantía de los bienes del organismo o institución que los emitía, recibiendo a cambio los prestamistas un censo o renta anual.

Censo consignatario
Contrato en virtud del que se recibe una cantidad por la cual se ha de pagar una renta anual, asegurando dicha cantidad con bienes raíces.

Ciompi
Con este nombre se conocía en la Florencia bajomedieval a los cardadores de lana, un grupo de trabajadores de la industria textil que no estaban integrados en ningún gremio. Con frecuencia, el término de ciompi se hace extensivo a todos los oficios menores del sector textil, que era el auténtico motor de la economía florentina. En 1378 protagonizaron un violento levantamiento popular contra los abusos y el control del oficio de la lana ejercido por los poderosos talleres textiles de la ciudad.

Circularidad cultural
Así se denomina la teoría que defiende la existencia de una relación fluida y permanente entre la cultura de las élites y la cultura popular. Participan de ella autores como Antonio Gramsci, Edward P. Thompson, Carlo Ginzburg y, principalmente, Mijail Bajtin, que fue quien propiamente configuró esta hipótesis en su tesis doctoral sobre Rabelais y la cultura popular del siglo XVI.

Civilización
Éste es uno de los términos más definitorios de la Escuela de Annales, que en el año 1946 fue incorporado como subtítulo de la revista Annales d'histoire économique et sociale, fundada en 1929 por Lucien Febvre y Marc Bloch, y que desde aquella fecha cambió su título por el de Annales. Économies. Sociétés. Civilisations. Empleado ya por Marc Bloch en Les caractères originaux de l'histoire rurale française (1931), este término fue utilizado profusamente por el antropólogo francés Marcel Mauss (1872-1950), así como también, posteriormente, por Fernand Braudel. Quizá la traducción más correcta del término francés civilisation, en el sentido empleado por los historiadores de Annales, sea la de cultura, en el más amplio sentido antropológico del término; por lo tanto, la civilisation matérielle de Braudel (Civilisation matérielle et capitalisme, 1967) podría ser traducida como cultura material.

Cliometría
También conocida como New Economic History, consiste en una corriente radical del cuantitativismo surgida en Estados Unidos en los años cincuenta de la pasada centuria, y cuya particularidad consiste en la aplicación de los métodos de análisis de la econometría (ciencia que aplica las técnicas matemáticas y estadísticas a las teorías y problemas económicos) a fuentes y cuestiones históricas. Los métodos de la cliometría se basaron en el uso de las estadísticas analíticas y no sólo las de carácter descriptivo. El objeto de este método consistía en comprobar unas hipótesis planteadas de forma explícita y referidas a variables económicas, aunque los archivos no proporcionaran información y datos al respecto. Incluso, en ocasiones, cuando faltaban datos, se sustituían por predicciones configuradas a través de los modelos, razonando sobre estas predicciones como si fueran hechos constatables.

Community Studies
Consisten en un ámbito académico propio de la sociología y la antropología, llegando a constituir una subdisciplina dentro de estas ciencias. Su campo de interés específico son los problemas de las comunidades, tales como la etnia, el género, la identidad, la sexualidad, el medio ambiente, la delincuencia, la desviación, los problemas familiares, la competencia social, la pobreza y otros diversos aspectos psico-sociales. En definitiva, estos estudios se preocupan por explicar la integridad socio-cultural y las ramificaciones antropológicas de una comunidad. En Estados Unidos estos estudios están estrechamente relacionados con las investigaciones de sociología urbana de la Escuela de Chicago, y en Inglaterra fue creado en 1954 un Institute of Community Studies que se interesó, principalmente, por el estudio de las administraciones coloniales del África oriental.

Comuna
Término empleado para designar a los centros urbanos que a lo largo de la Edad Media adquirieron instituciones municipales de autogobierno mediante la rebelión o la fuerza. Con frecuencia se emplea también este término para designar ciudades que obtuvieron libertades mediante la concesión de una carta de fuero. Los privilegios que lograban eran, principalmente, la libertad personal de los ciudadanos y la autoridad para reglamentar el comercio local, cobrar peajes y controlar los procedimientos judiciales de la localidad. Las comunas fueron numerosas en áreas donde la autoridad política era débil, como Flandes y el norte de Italia.

Contrato sexual
La incorporación relativamente reciente del término contrato sexual a la Filosofía Política es una de las consecuencias, en el ámbito de la teoría, del lema del movimiento feminista: lo personal es político. En su obra The Sexual Contract (Cambridge/Oxford, 1988; ed. española publicada en Anthropos), la pensadora australiana Carole Pateman mantiene que la desigualdad entre los dos sexos (salarios más bajos, violencia de género, acoso sexual, falta de reconocimiento social, etcétera) es un producto de la especial reorganización patriarcal de la Modernidad. El contrato sería el medio a través del que se instituyen, al tiempo que se ocultan, las relaciones de subordinación en el patriarcado moderno. Para Pateman, la manifestación más clara de esta función del contractualismo se daría en la concepción de la prostitución y de la maternidad subrogada (alquiler de úteros) como simples contratos de trabajo en los que la "identidad encarnada" de las personas no tiene relevancia.

Conversi
Con este término se designaba a los hermanos conversos o hermanos legos de una orden religiosa, principalmente de las órdenes monásticas. Se ocupaban de las labores manuales y de los asuntos seculares del monasterio, con el fin de permitir que los monjes "de coro" se dedicaran de forma plena a la oración (liturgia de las horas) y al estudio. Los conversi no recibían el orden sacerdotal, pero eran también monjes y, como tales, dedicaban una parte importante del día a la oración, del mismo modo que los monjes ¿de coro¿ realizaban algunas actividades manuales.

Coyuntura
En la terminología de los economistas, coyuntura es equivalente, en muchos casos, a tendencia. Fue Fernand Braudel quien comenzó a utilizar este término con un sentido propiamente histórico, para referirse a la conexión existente entre fenómenos distintos aunque simultáneos. Más tarde, en la magna obra de Pierre y Huguette Chaunu, publicada con el título Séville et l'Atlantique (1504-1650) (París, 1955-1960, 12 vols.), se utilizó el término coyuntura para referirse al plazo medio o corto, en contraposición al plazo largo, que es denominado estructura; el término estructura había sido ya utilizado por Lucien Febvre y Fernand Braudel, si bien fue Pierre Chaunu quien lo popularizó y quien, propiamente, lo definió. Ambos términos, coyuntura y estructura, son desde entonces frecuentemente utilizados por los historiadores de Annales.

Cuantitativismo
Corriente historiográfica que se basa en la utilización sistemática de fuentes y métodos cuantitativos en la descripción y el análisis histórico. Este método comenzó a ser utilizado desde los años treinta del siglo pasado por los historiadores norteamericanos de la economía, quienes hicieron uso de él en sus estudios sobre precios, salarios, alquileres, rentas y evolución de la vida. Luego, con el desarrollo de la ciencia económica, comenzaron a estudiarse los grandes ciclos económicos producidos por fenómenos monetarios y que podían ser medidos mediante el estudio de los precios. En un siguiente paso algunos autores, entre ellos Ernest Labrousse, buscaron en los fenómenos de fluctuación de precios la explicación de algunos acontecimientos políticos especialmente significativos, como la Revolución Francesa. Tras la Segunda Guerra Mundial, algunos historiadores franceses se interesaron por el estudio de la crisis de subsistencia en el Antiguo Régimen y, en particular, de sus efectos demográficos. De este modo, el interés de los historiadores "cuantitativistas" franceses se orientó más hacia la historia social y demográfica, derivando hacia una historiografía estructural-cuantitativista dentro de la escuela de Annales, basada en un uso de la estadística, la informática y la cuantificación, con el fin de conseguir una mejor especificación de las estructuras económicas, sociales o culturales. Por su parte, los norteamericanos se interesaron más por la contabilidad nacional, de tal modo que su forma de hacer historia económica se vio influenciada por los conceptos de la macroeconomía: cálculo del producto nacional y del producto interior bruto, producto físico, tasas de inversión.

Cultura popular
Bajo esta denominación se engloban las múltiples manifestaciones culturales propias de los sectores populares. Sus principales características son la diversidad, su permanente capacidad creadora, la búsqueda continua de nuevos cauces de expresión, su fácil adaptación a los cambiantes patrones ideológicos o religiosos, y su habilidad para resistir los procesos de reforma sin perder su identidad. La cultura popular en la Edad Media descansaba, principalmente, sobre la tradición oral (cuentos, canciones) y visual (imaginería, grabados), pero desde los primeros tiempos de la Modernidad, a medida que la imprenta ganaba terreno, se desarrollaron nuevos instrumentos de difusión, generando una producción escrita (pliegos, folletos, libros) que ganaría terreno rápidamente, ampliando el horizonte cultural.

Cultura sabia
Se conoce también como cultura de las élites, cultura oficial o cultura dominante. Es la propia de los sectores privilegiados o, para algunos también, la de los letrados que controlan la escritura.

viernes, 7 de febrero de 2014

Nueva Historia


¿Qué es la Nueva Historia (nouvelle histoire)?
El movimiento recibe su unidad sólo de aquello a lo que se opone por lo que es difícil ofrecer algo más que una descripción vaga. La nueva historia es la historia total (histoire totale) o estructural. Es una reacción deliberada contra el "paradigma" tradicional de "historia rankeana". Se puede resumir en siete puntos la oposición entre historia vieja y nueva.

  • Según el paradigma tradicional, el objeto esencial de la historia es la política. La nueva historia, por su parte, ha acabado interesándose por casi cualquier actividad humana. Todo tiene una historia (por ejemplo, historia de las ideas).
  • Los historiadores tradicionales piensan fundamentalmente la historia como una narración de acontecimientos, mientras que la nueva historia se dedica más al análisis de estructuras. Lo que verdaderamente importa son los cambios económicos y sociales a largo plazo (la longue durée) y los cambios geohistóricos a muy largo plazo. Hay un desinterés por la historia de los acontecimientos (histoire événementielle).
  • La historia tradicional presenta una vista desde arriba, en el sentido de que siempre se ha centrado en las grandes hazañas de los grandes hombres, estadistas, generales y, ocasionalmente, eclesiásticos. Cierto número de nuevos historiadores se interesan por la "historia desde abajo", es decir, por las opiniones de la gente corriente y su experiencia del cambio social.
  • Según el paradigma tradicional la historia debería basarse en documentos. Si los historiadores se interesan por una diversidad de actividades humanas mayor que la que ocupó a sus predecesores, habrán de examinar una variedad también mayor de pruebas (apogeo de la historia cuantitativa con pruebas estadísticas).
  • Los historiadores han de interesarse tanto por los movimientos colectivos como por las acciones individuales diferenciando las tendencias de los acontecimientos.
  • Según el paradigma tradicional la historia es objetiva. Actualmente esta idea es una quimera. No podemos evitar mirar el pasado desde una perspectiva particular.
  • La compartimentación se ha de romper para estimular unos estudios interdisciplinarios (antropología social, sociología, economía, arte, etc.).

El nuevo paradigma también tiene problemas:
  • De definición: los nuevos historiadores se están introduciendo en un terreno desconocido. Definiciones como "cultura popular" o "historia de la vida cotidiana" no están exentas de problemas. Uno de los focos de los historiadores sociales podría ser el proceso de interacción entre acontecimientos y tendencias de mayor importancia por un lado y estructuras de la vida cotinidiana por otro.
  • Fuentes: pruebas orales, nueva lectura de procesos judiciales, fotografías, imágenes, pruebas de la cultura material. La cultura material es el terreno de los arqueólogos que estudian épocas carentes de documentos escritos. Pero no hay ninguna buena razón para restringir los métodos arqueológicos a la prehistoria.
  • De explicación: los historiadores se enfrentan a un dilema. Si explican las diferencias del comportamiento social en diversos periodos mediante discrepancias en las actitudes conscientes o las convenciones sociales, corren el riesgo de la superficialidad. Por otro lado, si explican las diferencias del comportamiento por la diversidad de la estructura profunda del carácter social, corren el riesgo de negar la libertad y la flexibilidad de los agentes individuales en el pasado.


Fuentes:
  • Formas de hacer historia (Peter Burke).
  • Equipo docente UNED Illes Balears.

domingo, 15 de diciembre de 2013

Espanya i Catalunya: 300 anys de conflicte polític (y III)


Políticament, la Catalunya burgesa de finals del segle XIX tenia dos problemes greus. La persistència d’una crisis social que faria de Barcelona “la ciutat de les bombes”, i les dificultats d’encaix en l’estat espanyol. En aquest segon terreny, la consciència d’haver fracassat en tots els seus intents de negociació, malgrat les concessions que havien fet, explica la reacció d'un Valentí Almirall que el 1886, en el discurs inaugural de les activitats del Centre català, proclamava: "Lo camí de las súplicas y peticions no'ns du a cap resultat (...). Hem, donchs, d'empendre un altre camí, si volem salvar lo que encara'ns queda (...); fer-nos forts dintre de casa nostra. La rassa que nos domina, res nos otorgarà mentres nos cregui dèbils. Lo dia que'ns vegi forts y decidits, entrarà en tractes. (...) La idea nova del regionalisme nos dóna camins nous. Agrupem-nos tots al voltant de la bandera catalana; propaguem per tots los medis lo particularisme, que ha de ser la nostra forsa; posem-nos d'acort en lo essencial, (...) y al punt meteix que logrem que'ns respectin, la victòria estarà assegurada".
Era el naixement del catalanisme com a moviment polític. Per bé que estava clar que el formaven una diversitat de corrents: que no hi havia una sola classe de "catalanisme", com no hi havia una sola manera de pensar el futur de la societat catalana. El debat sobre si el catalanisme és d’origen burgés o popular, progressista o reaccionari, oblida que hi havia tants "catalanismes" com concepcions de la mena de societat que es volia construir.
Hi havia des d’un catalanisme reaccionari, com el del bisbe Torras i Bages o de mossèn Collel, que cercaven la recuperació de la tradició autòctona com un antídot contra les corrupcions del món modern, fins, en l’extrem oposat, un catalanisme federal i anarquista, associat al moviment obrer, que seguia una tradició amb antecedents tan llunyans com Abdó Terrades i els seus deixebles, en els orígens del republicanisme federal.
El paper dominant li corresponia, però, al catalanisme de dretes de la gran burgesia, sincer en els sentiments, però limitat per la necessitat del compromís. Frederic Soler, en pronunciar el discurs amb què presentava el programa polític del "Centre català", el 28 d'abril del 1890, deixava clar l’abast de les seves aspiracions polítiques: "Volem ser una de tantas estrellas de la bandera de Espanya, si las altras regions volen ser estrellas com nosaltres, o bé una sola estrella al mitj de la bandera roja y gualda que, amb los resplandors de Pavia y Lepant y'l Bruch y Girona, esborri'ls incendis de la guerra dels Segadors y las ruinas d'hont caigué ferit nostre últim conceller". Per si algú no ho havia entès prou, en la mateixa sessió Manuel de Lasarte aclaria que entre els enemics als quals havien de combatre es comptaven: "los separatistas, los que diuhen que Catalunya ha de formar una nació independent y, ab aquesta exageració, fan la guerra al nostre catalanisme, que vol que Catalunya tinga personalitat y autonomia dins d'Espanya".
Per més que es mantinguessin al marge de la política espanyola, en la qual no tenien lloc ni participació, el seu projecte només era realitzable, en la perspectiva del seu temps, dins d'Espanya. Hi havia per això dues raons: la primera, que havien construït una estructura industrial lligada al mercat espanyol i que no podia prescindir-ne; la segona, que era impensable que l'obtenció d'alguna cosa més que uns limitats nivells de descentralització es pogués aconseguir per la negociació, sense recórrer a alguna forma de lluita oberta, de caràcter revolucionari, que podia posar en perill l'estabilitat de l'ordre social.
Una cosa era cantar les glòries catalanes als discursos per tal d’encendre l’entusiasme de les capes populars i mantenir-les exaltades de patriotisme i allunyades de reivindicacions socials, i altra molt diferent arriscar-se en els terrenys de la revolta. Pere Aldavert criticava el 1904 aquest catalanisme de mítings amb crits entusiastes i “l’etern cant dels Segadors”, que no conduïa enlloc: “mentre un poble es desfogui amb crits, no és fàcil que faci trontollar regnes ni imperis”.
Aquesta via moderada feia possible mantenir, al mateix temps, una política subterrània de negociacions i de pactes, tal com corresponia a aquest projecte autonomista, que reclamava una quota més gran de participació, necessària per tal d'encaminar adequadament el futur de l’economia catalana, perquè estava clar que els seus problemes no es podien resoldre ja negociant aranzels, com havien fet al llarg del segle XIX.
La culminació d’aquest patriotisme equívoc la trobem, el 1892, en la proclamació a Manresa de les bases per a una “Constitució regional catalana”, en una reunió que tenia com a secretari el jove Enric Prat de la Riba. Un desafiament, però, força limitat, netament “regionalista”, obra dels que Àngel Guimerà condemnava com “la gent de l’ordre”, que no volien posar en perill una estabilitat social que els garantien la guàrdia civil i l’exèrcit espanyols.
Aquesta audàcia regionalista, per limitada que fos, va excitar el furor d’un espanyolisme integrista que havia cobrat nova força i havia augmentat la seva intolerància després del desastre colonial de 1898. En 1900 un llibre d’un enginyer agrònom i sociòleg espanyol sostenia que “establecer el regionalismo en España, sería convertir a esta nación en una región de kabilas” i concloïa, “¡Cuando se dictará la ley! Pena de muerte al regionalista; garrote vil al traidor autonomista”. Aquesta no és més que una mostra d’una amplíssima literatura de la mateixa naturalesa, que revela el fracàs dels intents del catalanisme regionalista burgès per encaixar en el marc polític de l’estat.
Deixeu-me recapitular l’argument que estic sostenint, no sigui que el fil conductor es perdi entre les anècdotes. Des de la segona meitat del segle XVIII, aviat farà dos-cents cinquanta anys, les nostres classes dirigents es van apuntar al projecte de construir solidàriament una nació espanyola. L’esforç no va funcionar, perquè va topar amb la voluntat intolerant de reduir-ho a la simple i directa absorció d’una societat que havia crescut de manera diferent i que tenia una cultura distinta. I en dir “cultura” no em refereixo solament als vessants acadèmic i literari, ni tan sols a la llengua, sinó a formes de vida, producte conjunt d’un dret civil i d’una evolució històrica propis, que es traduïen finalment en diferències en les institucions privades, en les relacions familiars, en els costums, en els hàbits de la festa i de l’oci...
És a partir de la consciència del fracàs del regionalisme que va semblar obligat aprofundir seriosament la perspectiva plantejada el 1892 a Manresa: la de compartir un marc estatal comú, però amb marges d’autonomia que ens permetessin de viure d’acord amb les nostres necessitats i aspiracions. La segona república ve fer per primera vegada possible l’intent; però la guerra civil iniciada el 1936 va demostrar que eren molt importants, si no majoritaris, els sectors de la societat espanyola que no ho acceptaven. Va permetre veure també, que, com en altres ocasions, la nostra gran burgesia, posada en el dilema entre el país i l’ordre social que li era més convenient, optava pel seus interessos de classe.
Es va frustrar així aquell intent de crear una comunitat com la que Bosch Gimpera definia en aquell esplèndid discurs sobre Espanya pronunciat a la Universitat de València en 1937, on expressava el somni d’una nova convivència: “La verdadera España –deia- se halla todavía en formación”. Una formació de la qual naixeria una entitat en què cap poble dominaria sobre els altres, i on no hi hauria imposició de cultura, sinó que la seva seria “una resultante de una floración natural, de una cooperación espontánea y de una unión cordial y libre”.
Aquest projecte, associat com tantes altres vegades a la causa de les llibertats comuns de tots els espanyols, el van liquidar els quaranta anys de sang i repressió del franquisme. Un règim que, malgrat l’esforç amb que ho va intentar, no va aconseguir d’avençar en el camí de l’assimilació. Ben al contrari, si alguna cosa va caracteritzar la lluita antifranquista a Catalunya va ser la seva capacitat d’associar les reivindicacions socials i nacionals, en un projecte que van compartir en la seva majoria els treballadors castellanoparlants que havien vingut en aquests anys de totes les terres de l’estat. Uns immigrants que figuraven també entre el milió de manifestants que es van llençar al carrer l’onze de setembre de 1977 per reclamar “Llibertat, amnistia, i estatut d’autonomia”.
Va semblar, en acabar el franquisme, que es podia recomençar un projecte nou de convivència sobre les bases de la constitució espanyola de 1978 i de l’estatut de 1979, però es va caure en l’error d’ignorar que els textos legals no estan garantits, si no es té capacitat d’intervenir en el control de la seva interpretació. Posats en mans d’unes institucions judicials integrades per hereus del sistema franquista, es va poder veure com els textos, no solament de l’Estatut, sinó també de 1a Constitució, eren gradualment retallats, en interpretar-los en un sentit contrari a les promeses fundacionals de la transició. La manifestació de 10 de juliol de 2010 en protesta contra una sentència del Tribunal Constitucional posava de relleu tant la tardana consciència del problema, com la impotència davant d’un nou procés de recentralització que ha seguit avançant imparablement. Bastaria afegir-hi el malestar social engendrat per una política econòmica desastrosa, com ha estat la dels darrers anys, per veure com la suma dels greuges provocava els actes de protesta de l’onze de setembre de 2012, que expressaven una àmplia voluntat de demanar un canvi total de rumb. Una vegada més confluïen les reivindicacions que fan referència als drets socials i als nacionals.
Els esdeveniments posteriors segueixen demostrant, dia a dia, que el pacte de 1978-1979, desvirtuat una i altra vegada, ha caducat. Fets com la reforma educativa de Wert no em semblen preocupants pels efectes que puguin tenir –he viscut les restriccions del franquisme, com a estudiant primer i com a professor després, i sé prou que aquesta mena de mesures són vulnerables- sinó per tal com revela que no hem avençat gens, que encara s’opta per la nostra assimilació forçada, per la nostra reducció a províncies de la Corona de Castella, sense haver après res de les lliçons de tres-cents anys d’intents fracassats.
Hi ha un aspecte concret que voldria destacar al final d’aquest breu resum d’una llarga trajectòria, i és que tot el que he volgut explicar, la continuïtat d’aquests tres-cents anys d’història, no es pot entendre si s’oblida que, per sota dels esdeveniments, i donant sentit a la seva trajectòria, circula un corrent poderós i profund de consciència col·lectiva que ens ha permès preservar la identitat i la llengua contra tots els intents de negar-les. Un corrent que de vegades pot semblar ocult, però que surt a la llum cada cop que cal enfrontar-se a un entrebanc.
He citat abans l’exemple dels milicians de 1841 i de la seva afirmació de catalanitat, fruit d’una mena de saber popular que s’ha transmès d’una generació a l’altra. Jo mateix no dec pas els primers elements de la meva consciència a l’escola, que era en els meus temps, als anys quaranta del segle passat, la del franquisme, on els cants i els crits oficials del règim eren una pràctica quotidiana, sinó que l’he rebuda de la meva pròpia família i de l’entorn ciutadà en què vivia, que han estat els transmissors d’aquesta herència de sentiments i de cultura.

Font: Josep Fontana i Lázaro, catedràtic emèrit de la Universitat Pompeu Fabra

sábado, 14 de diciembre de 2013

Espanya i Catalunya: 300 anys de conflicte polític (II)



Mentre la societat catalana emprenia el camí de la industrialització, que l’aniria diferenciant cada vegada més de la castellana, la burgesia s’organitzava en la Junta de Comerç per tal d’assumir una representació col·lectiva que li permetés negociar amb el govern. Començaven, a més, a mirar més lluny i a planejar el futur. Recuperar el que s’havia perdut el 1714 estava més enllà de les seves possibilitats, encara que enyoressin els vells temps, com ho feia Capmany, quan elogiava aquell sistema de lleis en què “había estamentos y todos tenían su parte en el gobierno público, de cuyo concierto resultaba la unidad".
El nou projecte de futur que començaven a bastir, allò que Ernest Lluch va anomenar “un projecte il·lustrat per a Catalunya”, tenia poc a veure amb les idees dels “il·lustrats” castellans, que pretenien simplement millorar un sistema que assegurés la supervivència de l’absolutisme al poder i del feudalisme als camps, que és el que explica que un text com l’Informe de Jovellanos, que anava més enllà, fos condemnat per la Inquisició i restés sense influència pràctica.
El programa de la Junta de Comerç, elaborat per homes com Antoni de Capmany o Jaume Caresmar, aspirava a restablir al menys una part del projecte de 1714, però aquesta vegada en un marc polític diferent, que seria el d’una nació espanyola comú on fos possible de recuperar determinats graus de llibertat, en una marc constitucional compartit, a canvi d’acceptar, per tal de facilitar el procés, una sèrie de renúncies, començant per la de la pròpia llengua.
Aquest és el programa que Capmany defensaria a les Corts de Cadis, i que estarà en la base dels projectes polítics de la burgesia catalana en la primera meitat del segle XIX. El triomf definitiu del constitucionalisme espanyol, a partir de 1837, decebria, però, les seves esperances. Allò que els liberals espanyols els oferien seguia essent un programa d’absorció, en unes condicions que no responien a les seves necessitats. Ho podem veure en personatges com el general Evaristo San Miguel, heroi del liberalisme, quan es queixava de les dificultats que s’havien produït amb Catalunya “desde su incorporación a la Corona de Castilla”, o en la reacció d’un Mesonero Romanos, que s’entusiasmava davant de la visió del treball col·lectiu a Catalunya, però renegava del “maldito idioma” i del “provincianismo”.
La realitat era que resultava difícil unificar dues societats que durant segles s’havien desenvolupat de manera diferent, i que, en ple procés de creixement industrial, seguien funcionant a velocitats distintes. Tenim una mostra clara d’això en la por que els polítics liberals espanyols del segle XIX tenien a la industrialització, tement que els canvis socials que comportava s’estenguessin des de Catalunya al conjunt d’Espanya.
Entre els primers arguments dels partidaris del lliurecanvisme hi trobem la conveniència d’impedir el desenvolupament industrial, perquè “ese germen revolucionario que se abriga en los talleres llegará algún día a ser de fatales consecuencias para los pueblos manufactureros”. Els esdeveniments revolucionaris europeus de 1848 durien un autor castellà a felicitar-se pel fet que a Espanya “la industria fabril no progresa”, i a proposar que seguissin així: “¿por qué no nos preservaremos solos nosotros del torrente de anarquía y desorden que inunda hoy a las naciones de Europa?”. La pau social valia el preu de l’endarreriment econòmic.
Pel desembre de 1850 Martínez de la Rosa tranquil·litzava a Donoso Cortés, terroritzat pel que creia imminent triomf del comunisme, assegurant-li que aquestes idees no podien entrar a Espanya, perquè era “una nación eminentemente agricultora”, on “la industria está poco desarrollada; sólo hay algunos centros de producción industrial, como Barcelona y otros; pero en lo general la población es rústica, (...), carece de estos grandes centros de producción y de consumo, y no siente estas necesidades ficticias, que asaltan a los habitantes de las grandes ciudades”. Gràcies a aquest fet, concloïa, “las malas doctrinas que sublevan las clases inferiores, no están difundidas, por fortuna, como en otras naciones”.
La diferència existent entre la societat agrària castellana i la industrial catalana es traduïa en la seva incomunicació. No existia en aquests anys una patronal que promogués els interessos conjunts dels empresaris espanyols, perquè no tenien interessos conjunts. Les entitats patronals de la indústria eren fonamentalment catalanes i als seus dirigents els resultava difícil de trobar a Madrid interlocutors amb els quals negociar els seus problemes. En justa correspondència, no hi havia a la resta d’Espanya sindicats obrers moderns com els que es van organitzar a la industria tèxtil catalana des dels anys quarantes del segle XIX.
Les diferències es reflectien en aspectes molt diversos. A Catalunya, per exemple, no hi havia les acumulacions personals de riquesa que a altres bandes, com ho demostra el modest paper de les fortunes catalanes en les llistes dels majors contribuents de l’estat, però el nivell de vida de la població modesta era superior. Joan Cortada escrivia cap al 1860: "El catalán viste bien (...), no guisa su comida en una sartén, ni duerme sobre un montón de paja: come todos los días su puchero, más o menos suculento, pero cubre su mesa con blanquísima servilleta, cada persona come en su plato, y con su cubierto, y toda la familia duerme en cama con su sábana, y su frazada en el invierno. Si no nos hubiéramos propuesto evitar toda comparación, podríamos decir lindezas acerca de lo que hemos visto en nuestros viajes".
Hi ha, a més, un aspecte crucial de la qüestió que no s’acostuma a tenir en compte, i que dificultava l’assimilació en els termes en què es proposava, i és que les capes populars de la nostra societat conservaven un sentiment viu d’identitat i una certa memòria de la seva història. Ho mostra, per exemple, el cas dels milicians nacionals barcelonins de 1841, un cos civil integrat sobretot per menestrals, que en defensar-se per haver intervingut en l’intent d’enderrocar la Ciutadella de Barcelona, al·legaven que ho havien fet per tornar als ciutadans els terrenys que els havien estat arrabassats “per la força i el caprici d’un tirà”, referint-se a Felip V, i acabaven, com a darrera i definitiva justificació, proclamant que ho havien fet “perquè som lliures, perquè som catalans”22. Deixeu-me recordar que el 1841 no hi havia ningú que fes propaganda catalanista –de fet, el mot mateix de catalanisme estava encara per inventar- i que els fets de 1714, que dataven de 125 anys enrere, no s’ensenyaven pas a l’escola.
Les diferències de què parlo afectaven tant els de dalt com els de baix. Ho reconeixia el 1864 un governador civil de Barcelona, que parlava de l’esperit d’independència dels catalans, “que se revela en todos: en las clases pobres por las insurrecciones y motines, y en las medias y elevadas por cierto alejamiento de la corte y tendencia a vivir de sus propios recursos. Una prueba de ello es el carácter de que vienen siempre revestidos los diputados a cortes, sea cuál fuere su partido político. Se les ve ser ministeriales u oposición, pero sin sumisión, conservando su independencia”.
La referència a les insurreccions de “les classes pobres” tenia a veure, sobre tot, amb l’activitat del moviment obrer, que el 1855 havia protagonitzat la primera vaga general de la història d’Espanya, amb la persistència a casa nostra de moviments republicans i amb corrents de socialisme utòpic com els cabetians.
Pel que fa als diputats, per altra banda, era veritat que encaixaven malament en una política que no era la que corresponia al seu model de societat. De 1833 a 1868, en trenta cinc anys que han vist passar pel govern centenars de ministres –només a Hisenda hi ha hagut setanta dos canvis- no trobem més que set ministres catalans, la major part dels quals han durat molt pocs mesos i no han tingut ocasió de fer res que calgui recordar.
Tampoc és que ho tinguessin fàcil. La incomprensió respecte de les seves formes de vida es reforçava pel problema de la llengua, o millor dit de “l’accent”. En una pràctica parlamentària concebuda essencialment com un exercici retòric, els homes que parlaven el castellà amb un accent local ho tenien malament. O al menys els que ho feien amb un accent català, perquè no sembla que l’accent andalús o gallec fossin obstacles per a una carrera parlamentària. Fins i tot al general Prim, que s’expressava sobre tot amb el sabre, una admiradora li va retreure “ese terrible deje catalán”.
Cortada, que no solament usava el castellà en les seves obres històriques i en el seu ensenyament, sinó que ho feia habitualment en la conversa privada, demanava: "Perdóneseles que tal cual vez en verso y prosa escriban la lengua de sus padres, la que les enseñó en la cuna el cariño de la madre, la que usan para alabar a Dios y para postrarse a los pies del sacerdote". Demanava perdó, com es veu, per petits pecats ocasionals, perquè tenia ben clar que calia renunciar a la llengua pròpia: “Cuando un estado es el conjunto de varios estados –escrivia-, no basta haberlos unido para formar de todos ellos un pueblo, sino que es preciso asimilarlos, darles las mismas leyes, las mismas costumbres, la misma lengua e ir modificando el carácter de las fracciones, a fin de formar un carácter uniforme para el todo".
El tema de la llengua és massa important com per no mencionar-lo, ni que sigui de passada. El 1751 Turgot deia que un estat és un conjunt d’homes reunits sota d’un mateix govern, i una nació, una reunió d’homes que comparteixen una llengua. En el nostre cas van ser les capes populars les que van salvar la llengua, contra el menyspreu de les benestants, fins que cap als anys seixantes del segle XIX uns joves escriptors d’idees avançades van descobrir que hi havia un públic popular que anava al teatre on es representaven les obres de Pitarra i que llegia La Campana de Gràcia o, més endavant, el setmanari anarquista La Tramontana, i que es podien entendre millor amb aquest públic, en els terrenys de la literatura com en els de la política, si li parlaven en la seva llengua.
La recuperació de la cultura catalana va acabar tenint d’aquesta manera una transcendència que no sospitaven els que l’havien iniciada. Un menorquí, Josep Miquel Guàrdia, ho deia en 1889: "No és pròpiament d'una restauració de lo que's tracta (...). És, més tost, un retorn a la plenitut de la vida activa: la evolució natural que recomença de bell nou... Ben mirat, el novell moviment literari a Catalunya és un moviment polítich y social".

 Font: Josep Fontana i Lázaro, catedràtic emèrit de la Universitat Pompeu Fabra