viernes, 7 de febrero de 2014

Nueva Historia


¿Qué es la Nueva Historia (nouvelle histoire)?
El movimiento recibe su unidad sólo de aquello a lo que se opone por lo que es difícil ofrecer algo más que una descripción vaga. La nueva historia es la historia total (histoire totale) o estructural. Es una reacción deliberada contra el "paradigma" tradicional de "historia rankeana". Se puede resumir en siete puntos la oposición entre historia vieja y nueva.

  • Según el paradigma tradicional, el objeto esencial de la historia es la política. La nueva historia, por su parte, ha acabado interesándose por casi cualquier actividad humana. Todo tiene una historia (por ejemplo, historia de las ideas).
  • Los historiadores tradicionales piensan fundamentalmente la historia como una narración de acontecimientos, mientras que la nueva historia se dedica más al análisis de estructuras. Lo que verdaderamente importa son los cambios económicos y sociales a largo plazo (la longue durée) y los cambios geohistóricos a muy largo plazo. Hay un desinterés por la historia de los acontecimientos (histoire événementielle).
  • La historia tradicional presenta una vista desde arriba, en el sentido de que siempre se ha centrado en las grandes hazañas de los grandes hombres, estadistas, generales y, ocasionalmente, eclesiásticos. Cierto número de nuevos historiadores se interesan por la "historia desde abajo", es decir, por las opiniones de la gente corriente y su experiencia del cambio social.
  • Según el paradigma tradicional la historia debería basarse en documentos. Si los historiadores se interesan por una diversidad de actividades humanas mayor que la que ocupó a sus predecesores, habrán de examinar una variedad también mayor de pruebas (apogeo de la historia cuantitativa con pruebas estadísticas).
  • Los historiadores han de interesarse tanto por los movimientos colectivos como por las acciones individuales diferenciando las tendencias de los acontecimientos.
  • Según el paradigma tradicional la historia es objetiva. Actualmente esta idea es una quimera. No podemos evitar mirar el pasado desde una perspectiva particular.
  • La compartimentación se ha de romper para estimular unos estudios interdisciplinarios (antropología social, sociología, economía, arte, etc.).

El nuevo paradigma también tiene problemas:
  • De definición: los nuevos historiadores se están introduciendo en un terreno desconocido. Definiciones como "cultura popular" o "historia de la vida cotidiana" no están exentas de problemas. Uno de los focos de los historiadores sociales podría ser el proceso de interacción entre acontecimientos y tendencias de mayor importancia por un lado y estructuras de la vida cotinidiana por otro.
  • Fuentes: pruebas orales, nueva lectura de procesos judiciales, fotografías, imágenes, pruebas de la cultura material. La cultura material es el terreno de los arqueólogos que estudian épocas carentes de documentos escritos. Pero no hay ninguna buena razón para restringir los métodos arqueológicos a la prehistoria.
  • De explicación: los historiadores se enfrentan a un dilema. Si explican las diferencias del comportamiento social en diversos periodos mediante discrepancias en las actitudes conscientes o las convenciones sociales, corren el riesgo de la superficialidad. Por otro lado, si explican las diferencias del comportamiento por la diversidad de la estructura profunda del carácter social, corren el riesgo de negar la libertad y la flexibilidad de los agentes individuales en el pasado.


Fuentes:
  • Formas de hacer historia (Peter Burke).
  • Equipo docente UNED Illes Balears.

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